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		<title>documental Defending Eden (Prehensile Productions)</title>
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		<pubDate>Tue, 26 Jun 2012 02:31:36 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[http://www.prehensileproductions.com/defendingeden/mediaPano.html#/KewField/ In June, five students from Kewediono, a small Waorani community along the Shiripuno River, will embark on a two-week journey to document their culture and land. They will travel to other communities impacted heavily by the oil roads, through settlements of neighboring tribes and oil bases, and down the Tiputini River to the heart [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.prehensileproductions.com/defendingeden/mediaPano.html#/KewField/">http://www.prehensileproductions.com/defendingeden/mediaPano.html#/KewField/</a></p>
<p>In June, five students from Kewediono, a small Waorani community along the Shiripuno River, will embark on a two-week journey to document their culture and land. They will travel to other communities impacted heavily by the oil roads, through settlements of neighboring tribes and oil bases, and down the Tiputini River to the heart of the Yasuní Biological Reserve. Isolated far from any road, Kewediono represents a middle ground between the traditional Waorani culture that existed only 50 years ago and the more assimilated communities found along the major oil roads. By taking this trip with Waorani elders that remember how it was before missionary contact, the students will be able to see all perspectives of the outside pressures they now face. We will be documenting the whole trip with stunning interactive panoramic images, so that the audience can follow the students in an interactive and intimate way, and be able to develop their own understanding of an incredibly complex situation.</p>
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		<title>Crónicas de Aysén 4</title>
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		<pubDate>Fri, 13 Apr 2012 23:04:08 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Crónicas de Aysén. 4 &#160; Las carpas de plástico transparente. Corría el año 1978. El país se había convulsionado violentamente con el Golpe de Estado de  cuatro años atrás. No solamente en lo político, sino centralmente en lo social, en la vida corriente de las personas. Miles habían quedado sin trabajo. Masas de cesantes deambulaban [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Crónicas de Aysén. 4</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Las carpas de plástico transparente.</strong></p>
<p><strong><br />
</strong></p>
<p>Corría el año 1978. El país se había convulsionado violentamente con el Golpe de Estado de  cuatro años atrás. No solamente en lo político, sino centralmente en lo social, en la vida corriente de las personas. Miles habían quedado sin trabajo. Masas de cesantes deambulaban por el territorio. Nadie sabía muy bien lo que estaba ocurriendo en las entonces llamadas “Provincias”. El temor, los exilios, la ausencia de información creíble,  impedía tener siquiera un panorama. Arriba de unas citronetas partimos en una larga gira por el sur de Chile. Visitábamos gente conocida, dirigentes que estaban escondidos, he íbamos comprendiendo muy de a poco lo que ocurría. Al llegar a Puerto Montt nos contaron que gran cantidad de gente estaba acampando en las playas. Partimos para allá con Melé Cruz y una máquina fotográfica. La impresión fue grande. Eran kilómetros y kilómetros de playa llenos de carpas de plástico. Una hilera de carpas se perdía en el horizonte. Estaban construidas con colihues finos y doblados como un “iglú” y encima le habían tirado un plástico blanco transparente, el más barato en las ferreterías locales. Caminamos horas por esa población. El corazón se encogía. Niños chicos con los mocos colgando, mujeres metidas en la humedad del barro, los hombres con las botas de goma. Como se sabe, en esas playas del sur la marea es muy amplia. En el momento que se recoge deja cuadras y cuadras con el fondo del mar descubierto. Allí estaba el llamado “pelillo”, un alga pegajosa y de color marrón, que recogía toda esa marea humana. La marea bajaba y se adentraban con unas suertes de balsas construidas también de esos plásticos. Las llenaban de esas algas y con la subida de la marea llegaban de regreso a la playa. Ahí en unos palos y cordeles las secaban y apilaban. Llegaban los camiones compradores. Más allá en la cadena estaban los japoneses que adquirían toda esa maldición marina para hacer sus “suchis”. Hablamos con la gente y provenían de todas partes; de muy lejos, del sur de Chile cesante, de los miedos y persecuciones. Una noche mientras dormían se desplomó por las aguas caídas un cerro y sepultó a varias familias de palilleros. Claro que la lluvía era desastroza ya que mojaba a las algas que estaban secándose y se perdía toda la cosecha. Con unos amigos hicimos un Fondo de Pequeños Proyectos y allí en Chinquihue y otras caletas y playas del sur, ayudamos en esos años a instalar unos secadores y algun techo que impidiera la pudrición de esas algas, única alternativa de sobrevivir de esas miles de personas.</p>
<p>En el Golfo de Reloncaví esas algas que brotaban naturalmente del suelo marino comenzaron a escasear. Eran miles los que las recogían. Así comenzó la marcha hacia el sur. Primero fue en busca de la “luga”, como se le dice también a ese “pelillo”; más adelante fue el marisco, y finalmente la “merluza austral”. De isla en isla esas masas de recolectores, mariscadores, buzos aprendices, pescadores improvisados, se fueron desplazando hacia el sur. Las guaitecas se llenaron de gente, más allá se fueron formando pequeños pueblos, frente a Aysén apareció Puerto Aguirre. Llegamos acompañados de gente del Obispado de Aysén que ya en ese tiempo andaba preocupado de lo que ocurría y era la única voz que se escuchaba a través de la radio, dónde surgiera alguna esperanza, a Puerto Aguirre. Canales y canales, fiordos y bosques de lengas que llegan hasta el agua del mar. El espectáculo era impresionante. Miles de iglúes brillaban con la luz del sol, carpas transparentes dónde vivían familias completas. Gente de Valdivia, de Osorno, incluso de más al norte se habían aventurado en los canales en busca del pelillo, después del loco, la “fiebre del loco” y finalmente de la pesca de la merluza austral comprada por los españoles, como la “merluza española” y servida en la mesa del turismo europeo como “merluza a la vasca”. Las enfermedades eran incontables. Allí en esas playas no había nada. No había por cierto agua potable, alcantarillado, posta de salud, escuela, etc…Guillermo Brinck y otros antropólogos de la  Academia han reconstruido la historia de Puerto Gala   en un hermoso libro hecho con la comunidad. Casi nadie lo conoce. Un caserío en medio de las islas dónde también llegaron los palilleros, los mariscadores improvisados, los pescadores de la merluza, en fin, los que fueron atraídos por los ciclos de los recursos marinos y expulsados de sus lugares de origen por el hambre.</p>
<p>En esos años Coyhaique, Aysén, y los pequeños pueblos, dormían temprano bajo el toque de queda. Se cuenta que un militar se paseaba todas las mañanas por Puerto Aysén y subía a la torreta de los bomberos desde dónde vigilaba al pueblo. Veía a la señora Juanita que iba de compras, supervigilara al cartero, tomaba notas acerca de los movimientos de cada uno de los habitantes. Durante años ahí si que no se movió una mosca sin que se lo consignara en las bitácoras militares. ¿Qué consecuencias tuvo ello? ¿Qué relación con los hechos de hoy?</p>
<p>Esta masiva migración hacia el sur ocurrió a partir de los años ochenta y no se detuvo hasta muy entrado los noventa. Cientos de familias llegaron a Puerto Aysén desde las islas, desde las playas de carpas transparentes. Buscaban una casa más digna, más calientita, con leña, la famosa actual demanda de la leña, dónde calentar los cuerpos. En algunos de estos puertos improvisados se comenzaron también a construir casas, algunos subsidios, en alguna parte un muelle, en otra una escuelita y la posta. En Gala es hasta hoy famoso el cura, personaje que fue reproducido en la película “La fiebre del loco”. El unió a esa comunidad, la asentó, construyeron casas, en fin, hoy ya es un pueblo constituido. Fue la segunda gran oleada, recién al final del siglo veinte, de gente que colonizó Aysén, ahora por el mar. Claro está, que ocurrió lo mismo que un siglo antes. El Estado desde Santiago comenzó a rematar las islas para la naciente industria del salmón. Los poderosos  se interesaron. Llegaron a verlas y ¡!otra vez!, estaban llenas de gente. “Ocupantes Ilegales” les volvieron a decir.</p>
<p>La industria salmonera primeramente se instaló en Chiloé; allí los canales tranquilos y de oleajes suaves, permiten instalar las balsas dónde se crían esos pescados. Los compradores japoneses los van a transformar, ahora, en “sushimi”. La industria salmonera fue posible  también, por la existencia de una enorme masa flotante de mano de obra. De nuevo gente proveniente de los más diversos lugares del país, fueron instalándose en Dalcahue, Quellón, y las islas de más al sur. Muchos de estos pueblos se han duplicado en pocos años. El crecimiento de la industria salmonera la fue llevando hacia Aysén. Sobretodo con las enfermedades que se produjeron en Chiloé. Aguas igualmente tranquilas y más limpias. Había, además, abundante mano de obra. Gustavo Blanco Wells de Valdivia ha estudiado en detalle esta migración, la vida en las balsas, los  trabajos de los pescadores transformados en salmoneros, sus idas y venidas a Aysén, a los puertos, en fin la vida que se ha ido construyendo. Vida dura. La existencia de esa masa de gente en esos antiguos puertos de carpas de plástico, ha permitido el florecimiento de la industria. Los bajos salarios aparecen altos frente a la necesidad existente. La gente conoce el lugar, sabe de mareas, se traslada en botes, son gente recia que pude aguantar la soledad, el trabajo pesado, los avatares de esas vidas. Muchos de los que hoy han comenzado sus protestas provienen de estos procesos humanos que acá contamos en estas crónicas.</p>
<p>Aysén, el final de los hielos, la antigua Trapananda, se formó recientemente. Es el más nuevo mundo del Nuevo Mundo. Oleadas de personas esforzadas, muchas veces huyendo de la adversidad dieron forma a esos lugares. Parralinos, Maulinos, Mapuches, Huilliches, Chilotes y gente venida de todas partes forman el mapa humano de Aysén. Son las caras de los 22 que han sido procesados por la  Ley de Seguridad Interior del Estado. Allí en sus rostros fotografiados se ve la diversidad que hemos querido contar en estas crónicas. Es por ello que es fácil decir y es verdadero, que en Aysén hay pedazos de todo el país, que nos representa, que es una amalgama de todas nuestras culturas. Les costó tanto llegar, sin duda sufrieron muchos sin sabores, que el espacio del país que construyeron tienen todo el derecho a cuidarlo, protegerlo, quererlo y hacer que sea respetado. Es el fin por ahora de estas crónicas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>José Bengoa</p>
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		<title>Crónicas de Aysén 3</title>
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		<pubDate>Fri, 13 Apr 2012 22:59:15 +0000</pubDate>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Las casas brujas.</strong></p>
<p><strong><br />
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<p>La colonización de Aysén  fue un asunto altamente conflictivo. Ya vimos en la Crónica anterior que un contingente enorme de colonos ingresó desde la Patagonia. Venían  de la zona central de Chile, cruzaron  el Neuquén y de ahí siguieron en un largo peregrinar hacia el sur. Por Curacautín y Lonquimay marchaban las caravanas que cruzaban la cordillera. Coincidía también con la violenta ocupación de la Araucanía y muchas familias mapuche se fueron para el Sur. En lo que hoy es Cerro Castillo hay comunidades enteras que encontraron tierras de nadie y allí se instalaron. Lo mismo en el hoy conocido Lago Verde y muchas partes de esa inmensidad. En las orillas del Baker, en sus lagos se fueron instalando colonos nacionales, como se les llamaba. El Chile Chico del que hemos hablado, en el General Carrera. Tierras de promisión.</p>
<p>Por el lado del Pacífico en cambio fueron ingresando las Compañías que tenían concesiones otorgadas por el Gobierno de la época. Se instalaron con sus factorías y avanzaron hacia el interior, Puerto Cisnes, Puerto Aysén. Su negocio era la madera y también la lana de las ovejas. Limpiar el bosque y abrir pastizales. Se encontraron con los colonos y como ya se ha dicho los declararon “Ocupantes ilegales”. El conflicto era evidente. Pasaron décadas y los colonos no tenían títulos de propiedad. Se los trataba de expulsar con la fuerza pública. Carlos Ibañez del Campo, por eso se llama así esa Región, va a tratar de ordenar la situación.</p>
<p>Los colonos postulaban a parcelas de tierra y tenían por obligación cercar, desmontar el bosque y construir una casa habitación.  Si no lo hacían en un plazo determinado se les quitaba el derecho. Las consecuencias fueron terribles. No había mano de obra suficiente para cortar de manera  adecuada el bosque y el fuego fue la única solución. Comenzó un período de enormes incendios forestales de cuyo testimonio aún se pueden observar los palos quemados como mudo testimonio. Cuentan los antiguos que uno de esos incendios duró un año entero. El humo se dice, se podía observar hasta de Río Gallegos, en la Argentina.  El campo se iba abriendo de la manera mas depredadora. Las leyes de Santiago habían provocado el desastre.</p>
<p>Los inspectores, no muchos, controlaban que los colonos hicieran, como se decía “mejoras”. La casa era lo fundamental. La solidaridad de los ayseninos  desplegó la imaginación y la picaresca. Cuando se sabía de la presencia de esos inspectores, se agrupaba la gente y en menos de una noche paraban una casa. Llegaban los controladores y allí estaba una familia  simulando la posesión efectiva. Se iban y trasladaban la casa hacia otra parcela y así una misma construcción era movida por las manos de los colonos amigos. Las “Casas brujas”, le llamaron, y sigue hasta hoy en el imaginario de los descendientes de los colonos. Ingenioso método de burlar las ordenanzas absurdas de las leyes dictadas a miles de kilómetros.</p>
<p>Llegaban cientos de colonos en esos años de crisis mundial. Se habían cerrado las salitreras del norte y mucha gente estaba cesante en el país. Colonización espontánea en contra de las grandes concesiones otorgadas a empresas de accionistas que nadie conocía. Recién en los años cincuenta, con el segundo Ibáñez del Campo, se fueron entregando títulos definitivos. Se fue formando Coyhaique, llegó lentamente el Estado y  con el tiempo se dictaron leyes que transformaban en Provincia primero y en Región después a esas lejanas tierras.</p>
<p>Las migraciones chilotas comenzaron a ingresar por las costas, desde el mar hacia el interior. Es el segundo contingente de población. Acostumbrados al clima, al manejo del ganado, a combinar sus actividades agrícolas con la pesca, fueron aportando conocimientos para ir dando forma a la cultura aysenina. Ya no eran las casas de adobe con techos de tejuela del Chile Chico, mestizaje de la zona central con la del sur, sino expertos carpinteros que construían sus casas con los materiales locales. Hay partes de Aysén que parecieran desprenderse de Chiloé, de sus paisajes, de sus costumbres.</p>
<p>Es quizá el único territorio de Chile en que la espontaneidad fue determinante en su colonización. El Estado central solamente puso problemas. Las leyes y reglamentos solo servían para entorpecer el trabajo de los pioneros. Pero así y todo durante el siglo veinte Aysén fue un lugar de ensueño para muchas personas. No solo chilenos. En Puerto Guadal  se instaló una colonia de belgas que buscaban construir una sociedad perfecta. Hasta allí llegó el sacerdote Roberto Polain, que luego fundara en Santiago el Colegio Notre Dame. Lleno de ilusiones se juntaron varias familias y se instalaron a las orillas del General Carrera. Cuentan que trasladaron un barco desarmado, de acero, que lo hicieron navegar por esas hermosas aguas. La comunidad utópica fracasó y pocos recuerdos quedan de ella. Muchos partieron en busca de la aventura. Edesio Alvarado, gran escritor hoy olvidado, sitúa una de sus novelas, “El Disparo”, se llama, en esas regiones en la década del cincuenta probablemente o ya ingresando a los sesentas. Tragedias múltiples. Una naturaleza inconmensurable y seres humanos que buscaban adaptarse a ella. La historia de Aysén es larga.</p>
<p>El aislamiento ha sido evidente. Chile y Santiago estaban lejanos. Varias expediciones trataron de hacer un canal en el Itsmo de Ofqui. Esas son historias increíbles. Allí para saltarse el Golfo de Penas, los antiguos canoeros indígenas habían marcado un camino. Pasaban sus canoas desarmadas o arrastrándolas de una orilla a la otra. Unos pioneros vieron la posibilidad de hacer allí un acueducto que acortara el camino. Por cierto que no contaron con el apoyo de nadie, ni menos del Estado. Incluso en un documento que por ahí da vueltas en los archivos, se señalaba la imposibilidad de construir esa vía. Los barcos tenían que dar enormes vueltas, salir muchas veces mar afuera para buscar las mercaderías que allí se producían, la lana, los animales, las maderas, en fin, dificultades sin nombre. Por su parte el paso por Argentina siempre fue complicado. Entre Chile Chico y  la localidad de  “Los antiguos”,    hasta hace muy poco tiempo el río no tenía puente. En el lado Argentino había caminos pavimentados que llegaban casi a la frontera y en el chileno lodazales intransitables. Un viejo jeep Land Rover, cobraba por tirar con cuerdas a los vehículos que se metían en el río para cruzarlo.</p>
<p>En torno a ese enorme Lago, binacional, se fue organizando la vida social. Había un barco que llevaba el nombre del “pilchero”, recordando al caballo que acompañaba a los antiguos colonos y que acarreaba “las pilchas”. Hacía el viaje entre Puerto Ibañez, colonia que llevaba el nombre de este Presidente, el lugar mas cercano de Coyhaique y servía a Chile Chico y los otros puertos lacustres. Allí la gente se instalaba en cubierta y había un espacio cerrado al frío y la lluvia,  donde se comía alguna cosa, se bebía algo más y se jugaba al truco. Los colonos usaban sus boinas negras a la usanza pampeana, algunos bombachas, y diversos atuendos que hablaban del contacto fluido entre ambas partes de la Patagonia.  La ceguera del centro del país impidió que esa integración evidente se transformara en potencialidades. Qué duda le cabía y le cabe creo, a los que habitan esas tierras que sus destinos están mancomunados por la geografía, por el origen, por los contactos. Muchas familias están en ambos lados de la frontera. Razones abstractas, miedos ingenuos, patriotismos mal  concebidos, en fin, han impedido un grado alto de integración entre argentinos y chilenos. Todo sería más fácil sin duda. El aislamiento sería menor, las oportunidades mayores,  para pensarlo.</p>
<p>Hasta los sesenta y setentas Aysén seguía suspendido en el espacio indeterminado, en el tiempo ajeno al resto del país, en fin, aislado de solemnidad. Era el territorio más solitario de Chile.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>José Bengoa</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Continuará</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Aysén</title>
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		<pubDate>Mon, 02 Apr 2012 15:21:04 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Crónicas de Aysén. 2. &#160; La Guerra de Chile Chico. Finalizaba el siglo diecinueve. La crisis del trigo arrasaba con los campesinos de la zona central de Chile. Décadas de exportaciones, primero a California, después a los mares del sur y finalmente , temerosamente, a Inglaterra, se agotaban. Sembraban y sembraban en el Maule, en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Crónicas de Aysén. 2.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La  Guerra de Chile Chico.</p>
<p>Finalizaba el siglo diecinueve. La crisis del trigo arrasaba con los campesinos de la zona central de Chile. Décadas de exportaciones, primero a California, después a los mares del sur y finalmente , temerosamente, a Inglaterra, se agotaban. Sembraban y sembraban en el Maule, en Parral, en Cauquenes, en las lomas suaves de la costa y no había a quién vender el grano dorado. En esos años se abrió la Frontera. El ejército victorioso de Lima volvió lleno de bríos y se introdujo sin respeto en la Araucanía. Los que allí vivían le opusieron heroica resistencia. Un cuatro de Noviembre del año ochenta y uno asaltaron todos los cuarteles. No fue suficiente. Fueron sometidos, radicados, reducidos a reducciones y el campo salió a remates. En  las Juntas de Almondea, como se llamaban esas casa de remates, se vendían los campos del sur. Al mejor postor. Palos blancos postulaban por los campos de Pailahueque, Lautaro, Victoria (por homenaje a la de Lima, de Chorrillos y Miraflores). A Talcahuano llegaban los inmigrantes de Italia que iban a instalarse en Capitán Pates, la Nueva Italia, a Gorbea los holandeses desgarretados de la  Sudáfrica de los Boers, los Suizos instalándose en Traiguén y un sin fin de humillados que buscaban un lugar dónde rehacer sus vidas rotas.</p>
<p>Ante la noticia, los campesinos de Parral, los Reyes Basualtos por ejemplo, de cauquenes, de Linares, amarraron sus caballos, enyugaron sus carretas, juntaron pilchas y niños chicos, y se las emprendieron para el sur. Eran  caravanas de pobres que iban en busca de una tierra de promisión. Una historia oculta en la bella historia contada de Chile.</p>
<p>Temuco recién estaba organizándose. Era un cuartel y algo más: Fuerte Temuco, un enclave de La Frontera, como hasta el día de hoy. Llegaron con sus carretas, sus animales flacos y runguientos, sus niños llenos de mocos y con hambre. Buscaban tierras. Pero no las había. Todas se habían rematado al mejor postor. Los Riescos, Alessandris, Domínguez, Bunsters, y tantos otros, habían copado el terreno. No había lugar para ello.</p>
<p>Vámonos para el otro lado, dijo uno, y los demás lo siguieron. La caravana comenzó su lento andar por los pasos cordilleranos. Miles de desarrapados, pueden ver las fuentes en otros escritos más sesudos, cruzaron la  Cordillera hasta el Neuquén. Había un Cönsul de Chile en ese lugar perdido que informaba al Supremo Gobierno de Santiago del arribo de miles de chilenos muertos de hambre.  Ahí están los archivos ocultos. Se fueron instalando en el Alto Valle, hasta que fue mucha la gente y no hubo más espacio. Debe haber sido el comienzo ya del siglo veinte. ¿Qué hacemos? dijeron los que recién llegaban . Vámonos para el sur. Y siguieron su  camino. Unos se fueron instalando en lugares vacíos, otros no les parecía agradable el viento que soplaba sin parar. No hay nada dónde sembrar dijo otro, recordando el suave verano de Linares.</p>
<p>Mandaron unos emisarios. Al igual que en la historia bíblica, volvieron meses después contando que había un valle donde “manaba la leche y la miel”. Que había un enorme lago, de aguas cristalinas y tranquilas y que allí el clima era animoso y sobre todo parecido al que habían dejado en la zona  central de Chile. Subieron a sus carrtas a los niños de mocos colgando, amarraron los pocos animales flacos que les quedaban y se las emprendieron rumbo al sur.</p>
<p>Grande fue su alegría cuando al cruzar un estero, encontraron un hermoso valle, a las orillas de uno de los lagos más grandes que uno se puede imaginar. Repartamos la tierra en términos iguales se dijeron. Y así lo hicieron. Plantemos álamos para recordarnos de nuestra tierra de Linares, Parral, de dónde venimos. Y así lo hicieron. Sembremos trigo, plantemos duraznos, membrillos, y se daban bien. Las casa las fueron haciendo de adobes, pero en vez de tejas de greda les fueron poniendo tejas de alerce, que bobraban en el campo. Mixtura maravillosa de la zona central de Chile con la Patagonia agreste del Lago que después se llamaría General Carrera en los mapas.</p>
<p>Una vez más habían encontrado el lugar de la utopía, el sin lugar tenía espacio. ¿Y cómo le llamaremos? Se dijeron. Y a uno, quizá inflamado de recuerdos y nostalgias, se le ocurrió: bauticémolo como “Chile Chico”. Ese Chile esquivo, ese que no nos dejó lugar dónde vivir. Este será nuestro pequeño país.</p>
<p>Si uno se acerca al cementerio de Chile Chico verá en las tumbas inscrito:  “Nacido en Parral, muerto en Chile Chico”. Los pelos se paran de pura impresión.</p>
<p>Pasaron los años. Nadie sabe qué ocurrió en ese tiempo de bondad, de pioneros trabajando, haciendo canales de regadío, plantando frutales y álamos, traslandando el paisaje del Valle central a la Patagonia. No hay recuerdos de esos casi treinta años en que vivieron allí sin que nadie los molestara.</p>
<p>Pero un día, mal día sin duda, aparecieron unos uniformados. Les dijeron palabras incomprensibles. Que el Supremo Gobierno, el de Santiago, había entrgado todas esas tierras a una sociedad que se llamaba algo así como Sociedad Explotadora del lago Baker  y que tenía su sede y  que tenía su factoría en Puerto Aysén. Esas casa blancas que hasta hoy se ven y que quizá son el centro cultural donde están las negociaciones frustradas, o quizá me equivoco. Pero lo peor fue que le dijeron que eran “ocupantes ilegales”, y por cierto que tenían que irse. Que no eran propietarios, que estaban allí en forma fraudulenta, en fin, quedaron mudos.</p>
<p>Lo que sigue es una larga historia. Es casi la historia de la mitad del siglo veinte de Aysén. De Punta Arenas enviaron tropas para expulsar a los ilegales. Estos se atrincheraron. Con mosquetes y escopetas para cazar conejos les hicieron frente. Los valientes soldados salieron arrancando. Años atrás un hermoso viejo, de ojos azules como aguas, me contó lo que había ocurrido. No se si lo vivió o se lo contaron sus padres.  Las tropas se fueron y ellos se quedaron pensativos, Eligieron unos delegados. Les ensillaron unos caballos y cada uno llevaba su “pilchero”, el jamelgo en que llevaban “las pilchas” y partieron por la Patagonia a Punta Arenas, a  negociar su libertad.</p>
<p>La “Batalla de Chile Chico” es una de las pequeñas historias maravillosas de este maravilloso país. Se me viene a la memoria cuando veo lo que ocurre en Aysén.</p>
<p>Continuarán estas Crónicas</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>José Bengoa</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Crónica de Aysen</title>
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		<pubDate>Mon, 02 Apr 2012 15:15:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin_ident</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Crónicas de Aysen 1. &#160; La Trapananda Aysén, siempre fue un lugar de brumas. Los marinos cruzaron el Estrecho de Magallanes y huían de la costa. Era procelosa. Traicionera. Había que adentrarse en el mar profundo del Océano Pacífico. La costa se les aparecía llena de islas, fiordos, tempestades que llevó a instalar el nombre [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Crónicas de Aysen 1.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La Trapananda</p>
<p>Aysén, siempre fue un lugar de brumas. Los marinos cruzaron el Estrecho de Magallanes y huían de la costa. Era procelosa. Traicionera. Había que adentrarse en el mar profundo del Océano Pacífico. La costa se les aparecía llena de islas, fiordos, tempestades que llevó a instalar el nombre temible del Golfo de Penas. Quizá no ha habido otro lugar en el mundo, en su geografía, mas misterioso que la Trapananda. ¿De dónde vino ese nombre tenebroso?</p>
<p>En los mapas antiguos era una zona vacua. Allí no vivías nadie. Algún barco se encontró una tarde fría con alguna canoa de seres desarrapados. Se allegaban a babor y hablaban en lenguas incomprensibles: alacalufe, dicen que decían. O así los oían. Probablemente los saludaban, ¿cómo están? ¿Los queremos? ¡ vaya saber qué misteriosas palabras!. Les llamaron “Alacalufes”. Gusinde los tradujo al alemán: “Alakaluf”. Los sin nombre. Cuando siglos después los trataron de domesticar, les pusieron apellidos inicuos. Si los encontraban en Puerto Edén se llamaron Juan Edén; si las canoas encontradas estaban en el canal de Wellington, les denominaron como el canal, si el misionero italiano los encontraba en una isla perdida le ponía su nombre, así se llama hasta hoy don Carlos Remchi. Son los únicos chilenos sin nombre.</p>
<p>Años atrás me encontraba en una Biblioteca norteamericana que posee los libros más curiosos y extravagantes que hay en el mundo. Allí en medio de las brumas de un invierno nevoso del medio oeste me encontré con el Viaje de Robertson. Dicen los especialistas que hay cinco ejemplares. Lo abrí entre almohadillas que me colocaba la bibliotecaria de modo que no se dañara. Me fui maravillando con la historia. Un viajero inglés, Sir Francis Drake, que se transmuta después en Robertson, viaja por los mares del sur, se pierde en una tormenta, y cuando se disipa la bruma arriba a lo que hoy día sería Puerto Aysén. Antes de leer ese libro del siglo dieciocho, había llegado a ese puerto en un pequeño barco y no me cupo ninguna duda que se refería a ese lugar mágico. Drake o Robertson atraca el barco despansurrado por la tormenta a la orilla, lo amarra a un árbol fuerte y bajan a un prado de verdes aromas. En eso divisan a unos caballeros, bien vestidos, a la usanza inglesa, unas damas hermosas y alhajadas, que los saludan de manera cordial. Se entienden en algún “esperanto” de esa época. Lo conducen por unos senderos llenos de flores hasta  un lugar maravilloso. Casas, palacios, edificios hermosos, jardines llenos de flores y árboles frondosos. El Paraiso o la  Ciudad de los Césares, tan buscada por los españoles.</p>
<p>Allí encuentra la sociedad perfecta. Sabores de Rousseau, vida natural, aire libre y puro. Le dice que en esa sociedad todos son felices. La historia es larga y está escrita en un hermoso inglés antiguo. El derecho natural se impone sobre todas las costumbres. Los artesanos hacen su trabajo y a los cirujanos se les trata con mayor aprecio ya que son quienes trabajan sobre los cuerpos humanos desvalidos. La comunidad es perfecta. La democracia es plena. Es la utopía.</p>
<p>En ese lugar recóndito se había establecido una sociedad utópica. Robertson , el marino que antes había sido Sir Francis Drake, aprende de lo que ve. Que acá no hay ambiciones, le dicen, que cada cual vale por lo que es, en fin, que sus costumbres europeas, que el libre mercado , que el deseo de conquista no tienen lugar en ese espacio privilegiado que es la Trapananda.</p>
<p>Esta historia, de la que he dado cuenta en otros libros, es maravillosa. Aysén, dicen los que saben, no significa nada. Es quizá “la nada”. Un lugar sin límites para parafrasear al maestro Donoso, Brumoso, lejos de todo,</p>
<p>Esa es la primera imagen de Aysén. Durante siglos fue el lugar más desconocido del planeta. Temor de los marinos, sueño de los utópicos.</p>
<p>La historia continuará&#8230;</p>
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<p>José Bengoa</p>
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		<title>Internacional Declaration of Peasants´ Rights</title>
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		<pubDate>Fri, 16 Mar 2012 21:48:03 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[On Tuesday the 21st of February, 2012,  document A/HRC/AC/8/6 was presented at the Palace of Nations in Geneva under the title of “Final study on the advancement of the rights of peasants and other people working in rural areas”. On Friday the 24th of February, the document was unanimously approved by the Advisory Committee on [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>On Tuesday the 21st of February, 2012,  document A/HRC/AC/8/6 was presented at the Palace of Nations in Geneva under the title of “Final study on the advancement of the rights of peasants and other people working in rural areas”. On Friday the 24<sup>th</sup> of February, the document was unanimously approved by the Advisory Committee on Human Rights of the United Nations. A/HCR/AC/8/L.1.  This document contains the preliminary text of the International Declaration of Peasants Rights.<a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Cecilia%20Delgado%20A/Escritorio/International%20Declaration%20of%20Peasants'%20Rights.doc#_ftn1">[1]</a></p>
<p><em>“Vía Campesina”</em> is, perhaps, one of the most important organizations or rural people in the World today.  It gathers organizations of peasants from a large number of countries in Europe, Latin America, North America, Asia and Africa.  At its last World Congresses, <em>Vía Campesina</em> had framed a project for a Declaration that was approved at Maputo, in Mozambique.  Its leaders met at Geneva in order to assure that this international legal instrument would assume reality within the framework of International Human Rights Law. Basically, the preliminary text approved by the Consulting Committee is sourced from <em>Vía Campesina</em>, given value by having been drawn up by the base organizations of peasants from around the World.</p>
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<p><a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Cecilia%20Delgado%20A/Escritorio/International%20Declaration%20of%20Peasants'%20Rights.doc#_ftnref1">[1]</a> Official United Nations documents are all numbered so that they are easily referred to and found on the WWW.</p>
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		<title>Declaración Internacional de los Derechos Campesinos.</title>
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		<pubDate>Sun, 11 Mar 2012 01:16:28 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[La “Vía Campesina” es quizá hoy en día una de las organizaciones más importantes a nivel mundial. Agrupa a organizaciones de campesinas y campesinos de una gran cantidad de países tanto de Europa, América latina, Norte América, Asia y África. En sus últimos Congresos mundiales la Vía Campesina había elaborado un proyecto de Declaración cuyo texto se aprobó [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La “Vía Campesina” es quizá hoy en día una de las organizaciones más importantes a nivel mundial. Agrupa a organizaciones de campesinas y campesinos de una gran cantidad de países tanto de Europa, América latina, Norte América, Asia y África. En sus últimos Congresos mundiales la Vía Campesina había elaborado un proyecto de Declaración cuyo texto se aprobó en Maputo, Mozambique. Sus dirigentes convergieron en Ginebra de modo de lograr que este instrumento jurídico internacional se hiciera una realidad en el marco del Derecho Internacional de los Derechos Humanos. El texto preliminar aprobado en el Comité Consultivo, es básicamente el proveniente de Vía Campesina y por tanto tiene el valor de haber sido elaborado por las bases campesinas de organizaciones de muchos países del mundo.</p>
<p style="text-align: center;"><span id="more-943"></span><img title="foto2" src="http://www.identidades.cl/identidades11/wp-content/uploads/2012/03/foto21.jpg" alt="" width="420" height="315" /><br />
<strong> </strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>Presentación.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El Martes 21 de febrero del 2012 en Ginebra, en el Palacio de las Naciones, se presentó el documento A/HRC/AC/8/6 con el título de Estudio final del Comité Asesor del Consejo de Derechos Humanos sobre la promoción de los Derechos de los Campesinos y de otras personas que trabajan en las zonas rurales”.El  Viernes 24 de febrero el documento fue aprobado por unanimidad por parte del Comité Consultivo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. A/HCR/AC/8/L.1. Este Documento contiene el texto preliminar de la Declaración Internacional de los Derechos de los campesinos(1).</p>
<p>La “Vía Campesina” es quizá hoy en día una de las organizaciones más importantes a nivel mundial. Agrupa a organizaciones de campesinas y campesinos de una gran cantidad de países tanto de Europa, América latina, Norte América, Asia y África. En sus últimos Congresos mundiales la Vía Campesina había elaborado un proyecto de Declaración cuyo texto se aprobó en Maputo, Mozambique. Sus dirigentes convergieron en Ginebra de modo de lograr que este instrumento jurídico internacional se hiciera una realidad en el marco del Derecho Internacional de los Derechos Humanos. El texto preliminar aprobado en el Comité Consultivo, es básicamente el proveniente de Vía Campesina y por tanto tiene el valor de haber sido elaborado por las bases campesinas de organizaciones de muchos países del mundo.</p>
<p>El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, sesiona en Ginebra, Suiza, y  después de la Asamblea General, que sesiona en Nueva York, es el cuerpo colegiado de decisiones más importante del sistema internacional público. Este Consejo tiene un Comité Asesor formado por 18 personas a título personal. El Consejo, después de muchos años de trámites, en su resolución 16/27, encomendó a este Comité para que viera la conveniencia de preparar una Declaración o nuevo instrumento jurídico destinado a la protección y desarrollo de las campesinas, campesinos y sus comunidades, al igual que otras personas que viven y trabajan en el mundo rural, como son los asalariados agrícolas –temporeros y temporeras-, pescadores artesanales, cazadores, pastores, en fin, grupos rurales. Este Comité Consultivo nombró para preparar este trabajo a un “Grupo de Redacción” formado por la profesora coreana, Chingsung Chung, la abogada egipcia, Mona Zulficar, el jurista azerbaiano, Latif Huseynov, el profesorsuizo, Jean Ziegler, y al profesor chileno José Bengoa, quien tuvo a su cargo la presentación del documento. Cristophe Golay y Ioana Cismas de la Academia de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario de la Universidad de Ginebra, tuvieron a su cargo la coordinación y redacción de la documentación.</p>
<p style="text-align: justify;">El proyecto de Declaración sobre los Derechos de los campesinos es desde estas fechas recién pasadas un documento oficial de las Naciones Unidas. Ha pasado a las manos del Consejo de Derechos Humanos que es un organismo formado por 54 representantes de países. La Presidenta de este Consejo es la Embajadora del Uruguay, Laura Dupuy Lasserre. El Consejo ha señalado que va a analizar el tema en su próxima reunión que tendrá lugar en Ginebra en el mes de Mayo del 2012. La delegación uruguaya señaló en su intervención en la sala su interés por iniciar el debate de este proyecto prontamente. Allí comienza un largo trámite que culminaría en la Asamblea General que vota y aprueba las Declaraciones e instrumentos jurídicos de esta naturaleza. Como es bien sabido las Declaraciones tienen un peso jurídico muy determinante aunque no son tratados propiamente tales. El Consejo de los Derechos Humanos suele instalar un Grupo de Trabajo abierto para que los Estados se pronuncien.  Sin embargo, en el momento que este tipo de instrumentos ingresan formalmente al debate público del derecho internacional, sus contenidos y planteamientos pueden ser considerados como una referencia del nivel de los standares quese debaten y dan una orientación acerca de las políticas a desarrollar.</p>
<p style="text-align: justify;">En la sesión señalada en Ginebra intervino el dirigente campesino aragonés de Via Campesina señor Javier Sánchez Anso, quien luego de felicitar el trabajo del Comité Asesor señaló que “el acceso seguro y el control de la tierra y sus recursos productivos están intrínsecamente vinculados al disfrute de los               derechos consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos”. Y agregó que “el estudio final del Comité Asesor juega un importantísimo rol al abordar el problema del acaparamiento de tierras, de manera conjunta a la discriminación histórica que se hace del campesinado, especialmente de las mujeres, dentro del acceso y control de los recursos productivos como la tierra, el agua y las semillas”.</p>
<p style="text-align: justify;">Al presentar públicamente el informe se señalaron algunos aspectos relevantes. En primer lugar este documento afecta a los campesinos y campesinas tanto del primer, así llamado, mundo, como del tercer mundo y los países pobres. Tiene por tanto una enorme potencialidad en un mundo global. En segundo lugar, se trata de un instrumento jurídico que quizá por primera vez, incluye los grandes temas contemporáneos de la alimentación; por una parte el tema de los recursos. La especulación de tierras ysobre todo la concentración y acaparamiento es condenada y se trata de uno de los asuntos de mayor preocupación actual; el tema del agua es puesto en primer plano y sabemos muy bien de su importancia presente y futura; la cuestión de las semillas, de los tipos de semillas modificadas genéticamente; elasunto de la agricultura limpia, de los alimentos sanos, asuntos que se ubican en el centro de los debates cotidianos actuales. En resumen, en este Proyecto de Declaración se afirma la importancia de la pequeña producción agrícola, limpia, en su relación con una alimentación de calidad, sana y apropiada. Se une en una misma mano las formas productivas campesinas quizá más antiguas del mundo, con los deseos y necesidades de la población mundial que no solamente requiere volúmenes de alimentos sino que exige un buen nivel de calidad y sanidad.</p>
<p style="text-align: justify;">José Bengoa</p>
<p style="text-align: justify;">Miembro del Grupo de Redacción</p>
<p style="text-align: justify;">Comité Consultivo de los Derechos</p>
<p style="text-align: justify;">Humanos Naciones Unidas</p>
<p style="text-align: justify;">(1) Los documentos oficiales de las Naciones Unidas tienen una numeración y por ella se los puede buscaren la documentación e Internet.</p>
<p style="text-align: justify;">&nbsp;</p>
<h1 style="text-align: justify;">Declaración de los derechos de los campesinos y otras personas que trabajan en áreas rurales</h1>
<h4 style="text-align: justify;">El Comité Asesor del Consejo de Derechos Humanos:</h4>
<p style="text-align: justify;"><em>Afirmando</em> que los campesinos son iguales a las demás personas y, en el ejercicio de sus derechos, deben estar libres de toda forma de discriminación, incluyendo la discriminación por motivos de raza, color de piel, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, propiedad, riqueza, nacimiento u otras razones relacionadas con la condición social;</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Reconociendo</em> que la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Pacto Internacional sobre Derechos  Civiles y Políticos, así como la Declaración y el Programa de Acción de Viena, confirman la universalidad, indivisibilidad e interdependencia de todos los derechos humanos, civiles, culturales, económicos, políticos y sociales;</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Destacando</em> que en el Pacto Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales, los Estados se comprometieron a tomar medidas apropiadas para asegurar el cumplimiento del derecho de toda la población, a condiciones de vida adecuadas, incluyendo el derecho a la alimentación, y el derecho fundamental a estar libre del hambre, especialmente mediante el desarrollo y la reforma de los sistemas agrarios;</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Subrayando</em> que de acuerdo con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, todos los pueblos indígenas, incluyendo los campesinos indígenas, tienen el derecho a la libre determinación y que, en virtud de este derecho, pueden determinar libremente su estatus político y buscar libremente su desarrollo económico, social y cultural, teniendo el derecho a la autonomía y al auto gobierno en materias relacionadas con sus asuntos internos y locales, así como las vías y los medios para financiar sus funciones autónomas;</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Recordando</em> que muchos campesinos de todo el mundo han luchado a través de la historia por el reconocimiento de sus derechos y por sociedades justas y libres;</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Considerando</em> que el actual desarrollo de la agricultura, la especulación con productos alimenticios, y las adquisiciones y el arrendamiento y acaparamiento de tierras en gran escala en muchas regiones del mundo ponen en peligro la vida de millones de campesinos;</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Teniendo en cuenta</em> la creciente concentración de los sistemas alimentarios del mundo en manos de unas pocas compañías transnacionales;</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Reconociendo</em> que la agricultura, la pesca y la cría de ganado de pequeña escala pueden contribuir a asegurar una producción alimentaria sostenible y de calidad para todos;</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Considerando</em> que los campesinos constituyen un grupo social específico tan vulnerable que la protección de sus  derechos requiere de medidas especiales para asegurar que los Estados respeten, protejan y cumplan sus derechos humanos;</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Creyendo</em> que la presente Declaración es un paso esencial hacia el reconocimiento, la promoción y la protección de los derechos de los campesinos;</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Reconociendo</em> y reafirmando que los campesinos tienen derecho, sin discriminación, a todos los derechos humanos reconocidos por el derecho internacional;</p>
<p style="text-align: justify;">Adopta solemnemente la presente Declaración de los Derechos de los Campesinos:</p>
<p style="text-align: justify;"><img title="foto1" src="http://www.identidades.cl/identidades11/wp-content/uploads/2012/03/foto1.jpg" alt="" width="420" height="315" /></p>
<h3 style="text-align: justify;">Artículo 1</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Definición de campesinos</h3>
<p style="text-align: justify;">1. Campesino es un hombre o mujer que tiene una relación directa y especial con la tierra y la naturaleza a través de la producción de alimentos u otros productos agrícolas. Los campesinos trabajan la tierra por sí mismos y dependen mayormente del trabajo en familia y otras  formas de pequeña escala de organización del trabajo. Los campesinos  están tradicionalmente integrados a sus comunidades locales y cuidan el entorno natural local y los sistemas agro-ecológicos.</p>
<p style="text-align: justify;">2. El término “campesino” puede aplicarse, hombre o mujer, a toda persona que practica la agricultura, la ganadería o la trashumancia, que produce artesanías relacionadas con la agricultura  o que desarrolla otras ocupaciones similares en zonas rurales. Esto incluye a las personas indígenas que trabajan en la tierra.</p>
<p style="text-align: justify;">3. El término “campesino” también se aplica a las personas sin tierra. De acuerdo con la definición de la Organización para la Alimentación y la Agricultura de la ONU, las siguientes categorías de personas se consideran sin tierra y es probable que se enfrenten a dificultades para asegurar sus medios de vida: 1. familias de agricultores con poca tierra o sin tierra; 2. familias no agrícolas en áreas rurales, con poca o sin tierra, cuyos miembros se dedican a diversas actividades como la pesca, la artesanía para el mercado local o la provisión de servicios; 3. otras familias de trashumantes, nómadas, campesinos que practican cultivos itinerantes, cazadores y  recolectores, y personas con medios de subsistencia similares.</p>
<h3 style="text-align: justify;">Artículo 2</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Derechos de los campesinos</h3>
<p style="text-align: justify;">1. Todos los campesinos, sean hombres o mujeres, tienen los mismos derechos.</p>
<p style="text-align: justify;">2. Los campesinos tienen derecho a disfrutar plenamente, en forma individual y colectiva, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales reconocidos en la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y demás instrumentos del derecho internacional de derechos humanos.</p>
<p style="text-align: justify;">3. Los campesinos son libres e iguales a todas las  demás personas y tienen derecho a estar libres de cualquier tipo de  discriminación en el ejercicio de sus derechos, en particular, de la discriminación por motivos de su condición económica, social, sexual  y cultural.</p>
<p style="text-align: justify;">4. Los campesinos tienen derecho a participar en el diseño de políticas, en la toma de decisiones, la implementación y el monitoreo de todo proyecto, programa o política que afecte sus tierras y territorios.</p>
<p style="text-align: justify;">5. Los campesinos tienen derecho a la soberanía alimentaria, la cual incluye el derecho a una alimentación saludable y apropiada culturalmente, producida con métodos adecuados y sostenibles desde el punto de vista ecológico, y el derecho a definir su propia alimentación y sistemas agrícolas.</p>
<h3 style="text-align: justify;">Artículo 3</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Derecho a la vida y a un nivel de vida adecuado</h3>
<p style="text-align: justify;">1. Los campesinos tienen derecho a la integridad física, y a no ser asediados, desalojados, perseguidos, arrestados arbitrariamente o asesinados por defender sus derechos.</p>
<p style="text-align: justify;">2. Los campesinos tienen derecho a vivir dignamente.</p>
<p style="text-align: justify;">3. Los campesinos tienen derecho a un nivel de vida adecuado, lo que incluye el derecho a percibir ingresos suficientes  para satisfacer sus necesidades básicas y las de sus familias.</p>
<p style="text-align: justify;">4. Los campesinos tienen derecho a una alimentación adecuada, saludable, nutritiva y accesible, y a mantener sus  culturas tradicionales alimentarias.</p>
<p style="text-align: justify;">5. Los campesinos tienen derecho a consumir su propia producción agrícola y a aprovecharla para satisfacer las necesidades básicas de sus familias, y a distribuir su producción agrícola entre otras personas.</p>
<p style="text-align: justify;">6. Los campesinos tienen derecho a acceder al agua  potable, servicios sanitarios, medios de transporte, electricidad, medios de comunicación y tiempo libre.</p>
<p style="text-align: justify;">7. Los campesinos tienen derecho a una vivienda digna y a vestirse adecuadamente.</p>
<p style="text-align: justify;">8. Los campesinos tienen derecho a la educación y la formación.</p>
<p style="text-align: justify;">9. Los campesinos tienen derecho al nivel más alto alcanzable de salud física y mental. Tienen derecho a acceder a servicios de salud y medicina, incluso cuando vivan en zonas remotas. Asimismo, tienen derecho a usar y desarrollar la medicina tradicional.</p>
<p style="text-align: justify;">10. Los campesinos tienen derecho a una vida saludable y libre de la contaminación con productos agroquímicos, como los  pesticidas y fertilizantes químicos.</p>
<p style="text-align: justify;">11. Las campesinas tienen derecho a estar protegidas contra la violencia doméstica, ya sea de índole física, sexual, verbal o psicológica.</p>
<p style="text-align: justify;">12. Las campesinas tienen derecho a controlar su propio cuerpo y a rechazar su uso con fines comerciales.</p>
<p style="text-align: justify;">13. Los campesinos, hombres y mujeres, tienen derecho a decidir cuántos hijos desean tener y sobre el método anticonceptivo que desean usar.</p>
<p style="text-align: justify;">14. Las campesinas, tienen derecho a la plena realización de sus derechos sexuales y reproductivos.</p>
<h3 style="text-align: justify;">Artículo 4</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Derecho a la tierra y al territorio</h3>
<p style="text-align: justify;">1. Los campesinos tienen derecho a poseer tierras,  colectiva o individualmente, para su vivienda y para sus cultivos.</p>
<p style="text-align: justify;">2. Los campesinos y sus familias tienen derecho a labrar su propia tierra, obtener productos agrícolas, criar ganado, cazar, recolectar y pescar en sus territorios.</p>
<p style="text-align: justify;">3. Los campesinos tienen derecho a trabajar y disponer de las tierras no productivas de las que dependen para su subsistencia.</p>
<p style="text-align: justify;">4. Los campesinos tienen derecho a gestionar, conservar y aprovechar los bosques y áreas de pesca.</p>
<p style="text-align: justify;">5. Los campesinos tienen derecho a la seguridad de la tenencia y a no ser desalojados forzosamente de sus tierras o territorios. Ninguna relocalización puede tener lugar sin el consentimiento libre, previo e informado de los campesinos afectados y el posterior acuerdo de una  compensación justa y transparente, y, donde sea posible, con la opción de retornar.</p>
<p style="text-align: justify;">6. Los campesinos tienen derecho a beneficiarse con la reforma agraria. No se deben permitir los latifundios. La tierra debe cumplir con su función social. Se deben aplicar límites en la propiedad de la tierra cuando éstos sean necesarios con el fin de asegurar un acceso equitativo a las tierras.</p>
<p style="text-align: justify;"><img title="foto3" src="http://www.identidades.cl/identidades11/wp-content/uploads/2012/03/foto3.jpg" alt="" width="420" height="315" /></p>
<h3 style="text-align: justify;">Artículo 5</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Derecho a las semillas, y al saber y la práctica de la agricultura tradicional</h3>
<p style="text-align: justify;">1. Los campesinos tienen derecho a determinar las variedades de semillas que desean sembrar.</p>
<p style="text-align: justify;">2. Los campesinos tienen derecho a rechazar variedades de plantas que consideren peligrosas desde el punto de vista económico, ecológico y cultural.</p>
<p style="text-align: justify;">3. Los campesinos tienen derecho a rechazar el modelo industrial de agricultura.</p>
<p style="text-align: justify;">4. Los campesinos tienen derecho a conservar y desarrollar su conocimiento local sobre la agricultura, la pesca y la cría de ganado.</p>
<p style="text-align: justify;">5. Los campesinos tienen derecho a utilizar instalaciones agrícolas, de pesca y de cría de ganado.</p>
<p style="text-align: justify;">6. Los campesinos tienen derecho a elegir sus propios productos y variedades, así como los modos de practicar la agricultura, la pesca y la crianza de ganado, en forma individual o colectiva.</p>
<p style="text-align: justify;">7. Los campesinos tienen derecho a utilizar sus propias tecnologías o la tecnología que escojan guiados por la necesidad de proteger la salud humana y la conservación del medioambiente.</p>
<p style="text-align: justify;">8. Los campesinos tienen derecho a cultivar y desarrollar sus propias variedades, y a intercambiar, dar o vender sus semillas.</p>
<h3 style="text-align: justify;">Artículo 6</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Derecho a medios de producción agrícola</h3>
<p style="text-align: justify;">1. Los campesinos tienen derecho a obtener créditos y el material y herramientas necesarios para desarrollar sus actividades agrícolas.</p>
<p style="text-align: justify;">2. Los campesinos tienen derecho a obtener asistencia técnica, herramientas productivas y otras tecnologías apropiadas para aumentar su productividad de maneras que respeten sus valores sociales, culturales y éticos.</p>
<p style="text-align: justify;">3. Los campesinos tienen derecho a agua para la irrigación y la producción agrícola en sistemas sostenibles de producción controlados por las comunidades locales. Tienen derecho a usar los recursos hídricos de sus tierras y territorios.</p>
<p style="text-align: justify;">4. Los campesinos tienen derecho a medios de transporte e instalaciones de secado y almacenamiento necesarias para comercializar sus productos en mercados locales.</p>
<p style="text-align: justify;">5. Los campesinos tienen derecho a participar del planeamiento, la formulación y la adopción de los presupuestos para  la agricultura local y nacional.</p>
<h3 style="text-align: justify;">Artículo 7</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Derecho a la información</h3>
<p style="text-align: justify;">1. Los campesinos tienen derecho a obtener información adecuada relacionada con sus propias necesidades, incluyendo créditos, capital,  mercados, políticas, precios y tecnologías.</p>
<p style="text-align: justify;">2. Los campesinos tienen derecho a obtener información adecuada sobre bienes y servicios, y a decidir qué y cómo desean producir y consumir.</p>
<p style="text-align: justify;">3. Los campesinos tienen derecho a obtener información adecuada en el ámbito nacional e internacional sobre la preservación de los recursos genéticos.</p>
<h3 style="text-align: justify;">Artículo 8</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Libertad para determinar precios y mercados para la producción agrícola</h3>
<p style="text-align: justify;">1. Los campesinos tienen derecho a darle prioridad  a la producción agrícola destinada a satisfacer las necesidades de  sus familias. Tienen derecho a almacenar su producción para asegurar la  satisfacción de sus necesidades básicas y de sus familias.</p>
<p style="text-align: justify;">2. Los campesinos tienen derecho a vender sus productos en mercados locales tradicionales.</p>
<p style="text-align: justify;">3. Los campesinos tienen derecho a fijar los precios, de manera individual o colectiva.</p>
<p style="text-align: justify;">4. Los campesinos tienen derecho a obtener un precio justo por su producción.</p>
<p style="text-align: justify;">5. Los campesinos tienen derecho a una retribución justa por su trabajo, para satisfacer sus necesidades básicas y las de sus familias.</p>
<p style="text-align: justify;">6. Los campesinos tienen derecho a un sistema justo e imparcial de evaluación de la calidad de su producto, nacional e internacionalmente.</p>
<p style="text-align: justify;">7. Los campesinos tienen derecho a desarrollar sistemas de comercialización comunitarios a fin de garantizar la soberanía alimentaria.</p>
<h3 style="text-align: justify;">Artículo 9</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Derecho a la protección de valores en la agricultura</h3>
<p style="text-align: justify;">1. Los campesinos tienen derecho al reconocimiento y la protección de su cultura y de los valores de la agricultura local.</p>
<p style="text-align: justify;">2. Los campesinos tienen derecho a desarrollar y preservar el conocimiento agrícola local.</p>
<p style="text-align: justify;">3. Los campesinos tienen derecho a rechazar intervenciones que puedan destruir los valores de la agricultura local.</p>
<p style="text-align: justify;">4. Los campesinos tienen derecho a expresar su espiritualidad en forma individual y colectiva.</p>
<p style="text-align: justify;"><img title="portada" src="http://www.identidades.cl/identidades11/wp-content/uploads/2012/03/portada-150x200.jpg" alt="" width="150" height="200" /></p>
<h3 style="text-align: justify;">Artículo 10</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Derecho a la diversidad biológica</h3>
<p style="text-align: justify;">1. Los campesinos tienen derecho a proteger, preservar y desarrollar la diversidad biológica, en forma individual y colectiva.</p>
<p style="text-align: justify;">2. Los campesinos tienen derecho a rechazar patentes que amenacen la diversidad biológica, incluyendo las de plantas, alimentos y medicamentos.</p>
<p style="text-align: justify;">3. Los campesinos tienen derecho a rechazar los derechos de propiedad intelectual sobre bienes, servicios, recursos y conocimientos que les pertenecen, mantenidos, descubiertos, desarrollados o producidos por las comunidades locales.</p>
<p style="text-align: justify;">4. Los campesinos tienen derecho a rechazar mecanismos de certificación establecidos por empresas transnacionales. Se deben promover y proteger instrumentos de garantía locales dirigidos por organizaciones campesinas con el apoyo de los gobiernos.</p>
<h3 style="text-align: justify;">Artículo 11</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Derecho a la preservación del medio ambiente</h3>
<p style="text-align: justify;">1.Los campesinos tienen derecho a un medio ambiente limpio y saludable.</p>
<p style="text-align: justify;">2. Los campesinos tienen derecho a preservar el medio ambiente de acuerdo con sus conocimientos.</p>
<p style="text-align: justify;">3. Los campesinos tienen derecho a rechazar todas las formas de explotación que causen daños ambientales.</p>
<p style="text-align: justify;">4. Los campesinos tienen derecho a litigar y reclamar compensaciones por daños ambientales.</p>
<p style="text-align: justify;">5. Los campesinos tienen derecho a obtener reparaciones por la deuda ecológica, y por el despojo histórico y actual de sus tierras y territorios.</p>
<h3 style="text-align: justify;">Artículo 12</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Libertad de asociación, opinión y expresión</h3>
<p style="text-align: justify;">1. Los campesinos tienen derecho a asociarse libremente y a expresar su opinión de acuerdo con sus tradiciones y culturas,  incluyendo reclamos,  peticiones y movilizaciones, en el ámbito local, regional, nacional e internacional.</p>
<p style="text-align: justify;">2. Los campesinos tienen derecho a crear y formar parte de organizaciones independientes de campesinos, sindicatos, cooperativas o cualquier otra organización o asociación con el objeto de proteger sus intereses.</p>
<p style="text-align: justify;">3. Los campesinos, en forma individual o colectiva, tienen derecho a expresarse por medio de sus costumbres locales, idiomas, culturas locales, religiones, literatura y arte local.</p>
<p style="text-align: justify;">4. Los campesinos tienen derecho a no ser criminalizados por sus reclamos y luchas. 5. Los campesinos tienen derecho a resistir contra la opresión y a recurrir a la acción pacífica directa para proteger sus derechos.</p>
<h3 style="text-align: justify;">Artículo 13</h3>
<h3 style="text-align: justify;">Derecho al acceso a la justicia</h3>
<p style="text-align: justify;">1. Los campesinos tienen derecho a recursos efectivos en caso de que sean violados sus derechos. Tienen derecho a un sistema judicial justo, y a tener acceso efectivo y no discriminatorio a los tribunales y contar con ayuda legal.</p>
<p style="text-align: justify;">2.  Los campesinos tienen derecho a ser informados  y tener asistencia legal.</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="text-decoration: underline;">Original en inglés, traducción no oficial.</span></p>
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		<title>Casa Azul</title>
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		<pubDate>Sun, 24 Jul 2011 23:00:49 +0000</pubDate>
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			<content:encoded><![CDATA[<p>Estas son fotos recientes de la Casa Azul, la cual se encuentra ubicada en la ciudad de Cobquecura.  La casa sufrió graves daños con el terreno del 27/F y gracias al proyecto GIZ de Reconstrucción y a muchos voluntarios, se pudo reparar completamente. El nombre de la casa se debe a que ésta fue en sus inicios de color azul y una vez reparada se mantuvo su color inicial. Otro motivo que determinó el nombre es un homenaje a la Casa Azul de Diego Rivera y Frida Kahlo en México, lugar donde llegó exiliado Trotzky.  Es, por tanto, un homenaje a la cultura y a la historia.</p>
<p>La casa azul es hoy en día una sede comunitaria que la administra la Ilustre Municipalidad de Cobquecura. Adultos mayores, comités de viviendas y distintas organizaciones sociales hacen uso del inmueble cuando lo requieren. Asimismo, cuando hay que efectuar reuniones, ya sea con autoridades o empresas,  se ocupa la casa que está completamente amoblada para tales fines.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-medium wp-image-920" title="Casa Azul" src="http://www.identidades.cl/identidades11/wp-content/uploads/2011/07/casa-azul33-600x450.jpg" alt="Patio" width="420" height="315" /></p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-medium wp-image-921" title="Casa Azul" src="http://www.identidades.cl/identidades11/wp-content/uploads/2011/07/casa-azul-1-600x450.jpg" alt="Patio" width="420" height="315" /></p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-medium wp-image-923" title="Casa Azul" src="http://www.identidades.cl/identidades11/wp-content/uploads/2011/07/casa-azul-11-600x450.jpg" alt="Reunión del Comité de Viviendas Patrimoniales" width="420" height="315" /></p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-medium wp-image-924" title="Casa Azul" src="http://www.identidades.cl/identidades11/wp-content/uploads/2011/07/casa-azul-8-600x450.jpg" alt="Reunión" width="420" height="315" /></p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-medium wp-image-925" title="Casa Azul " src="http://www.identidades.cl/identidades11/wp-content/uploads/2011/07/casa-azul-61-600x800.jpg" alt="Mujeres del Comité de Viviendas" width="360" height="480" /></p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-medium wp-image-926" title="Casa Azul" src="http://www.identidades.cl/identidades11/wp-content/uploads/2011/07/casa-azul-10-600x800.jpg" alt="" width="360" height="480" /></p>
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		<title>Cobquecura, Terremoto y Patrimonio</title>
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		<pubDate>Tue, 28 Jun 2011 13:08:30 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Cobquecura, Terremoto y Patrimonio es una discusión de sebastián Vásquez que realiza su magíster en Antropología Visual con el profesor José Bengoa. Esta entrevista se realizó en el jardín del restaurant &#8220;La mejor de mi tierra&#8221; en Cobquecura el verano del año 2011, justo antes del aniversario del terremoto.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Cobquecura, Terremoto y Patrimonio es una discusión de sebastián Vásquez que realiza su magíster en Antropología Visual con el profesor José Bengoa. Esta entrevista se realizó en el jardín del restaurant &#8220;La mejor de mi tierra&#8221; en Cobquecura el verano del año 2011, justo antes del aniversario del terremoto.</p>
<p><iframe width="480" height="390" src="http://www.youtube.com/embed/8vN7dcUr20c" frameborder="0" allowfullscreen></iframe><br />
<iframe width="480" height="390" src="http://www.youtube.com/embed/Bx5nCcP-w_I" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
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		<title>Memoria, Patrimonio y Terremoto</title>
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		<pubDate>Thu, 21 Apr 2011 22:52:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin_ident</dc:creator>
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		<description><![CDATA[<strong><span style="text-decoration: underline;">Memoria, Patrimonio y Terremoto.<a href="#_ftn1">[1]</a></span> 
José Bengoa</strong> 
 
<strong>El 27 de febrero del 2010 se produjo un terremoto de enormes dimensiones en la zona central de Chile. Este sismo de grado 9.1, destruyó casi completamente los pueblos y villorrios campesinos de la zona central de Chile. Horas después del terremoto se produjo un maremoto, hoy llamado Tsunami, que destruyó una gran cantidad de caletas pesqueras de la zona</strong>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="text-decoration: underline;">Memoria, Patrimonio y Terremoto.<a href="#_ftn1">[1]</a></span><br />
José Bengoa</p>
<p>El 27 de febrero del 2010 se produjo un terremoto de enormes dimensiones en la zona central de Chile. Este sismo de grado 9.1, destruyó casi completamente los pueblos y villorrios campesinos de la zona central de Chile. Horas después del terremoto se produjo un maremoto, hoy llamado Tsunami, que destruyó una gran cantidad de caletas pesqueras de la zona central y sur. La violencia de las olas del mar arrasó con casas y edificios y se llevó muchas vidas. La mayor parte de las víctmas fueron mas por el maremoto que por el terremoto.</p>
<p>A partir del año 2009 desarrollábamos junto a un amplio equipo de jóvenes antropólogos un proyecto de investigación con campesinos, pescadores e indígenas denominado “Conmemoraciones y Memorias Subalternas”. En la medida que se iban a “Conmemorar” los doscientos años de la Independencia de Chile, habíamos presentado al Fondo nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas un programa consistente en analizar el modo como las “Memorias subalternas” iban a ser consideradas, procesadas, o no, en los “discursos de la Patria y la Nación chilena, con ocasión de estas efemérides. Es por ello que cuando ocurrió el terremoto nuestros equipos estaban instalados desde hacía mas de un año en localidades campesinas, como palmilla en la provincia de Colchagua, Cobquecura, que fue el epicentro del terremoto, en la Provincia del Bio Bio, en Puerto Saavedra, en la costa de la provincia de cautín, en Mehuin una caleta cercana a Valdivia y numerosas otras caletas pesqueras. Esto permitió que el equipo llegara a estos lugares amagados casi inmediatamente, primero a trabajar en la ayuda inmediata, como luego en los procesos de reconstrucción. Esas descripciones y reflexiones  teóricas surgen de esta experiencia de investigación golpeada por la naturaleza.<br />
<strong><br />
<img class="alignnone size-medium wp-image-561" title="cobque_289" src="http://www.identidades.cl/identidades11/wp-content/uploads/2011/04/cobque_289-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /><img class="alignnone size-medium wp-image-560" title="cobque_282" src="http://www.identidades.cl/identidades11/wp-content/uploads/2011/04/cobque_282-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /><span id="more-557"></span></strong><strong> </strong></p>
<p>&nbsp;<br />
<iframe width="425" height="349" src="http://www.youtube.com/embed/qoz7K3VUKqg" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>
<p><strong>1. AUSENCIAS Y PRESENCIAS.<br />
</strong></p>
<p>La hipótesis de subalternidad, “teoría de las ausencias” con que había comenzado el proyecto se vio afectada por la “presencia en la tragedia”.  Se señalaba que en las conmemoraciones del bicentenario estos sectores, el indígena mapuche también, estarían “ausentes” del discurso y debate nacional. Sin embargo, tal como lo señala la teoría anunciada, las ausencias se hacen presentes justamente en momentos de conmoción. Los “bordes” de la sociedad re aparecen del olvido.</p>
<p>Es lo que ha ocurrido en el ámbito de los campesinos, de sus costumbres, de sus memorias, que en medio de una auto modernidad deseada, se han aparecido en su existencia masiva. Pueblos como Cobquecura, desconocidos probablemente para la gran mayoría de la población y sin duda para el Estado, se transformaron en el centro de las miradas. Caletas pesqueras abandonadas a su suerte por decenios aparecieron a la vista de los espectadores en su desgracia como producto del Tsunami. Pescadores, normalmente ignorados, se presentan como las fuentes mas arraigadas de la solidaridad nacional, de la cultura valorada, al rescatar con sus botes a las personas afectadas por el mar.</p>
<p>Paradojalmente los indígenas mapuches, por su parte, se hicieron presentes en las Conmemoraciones del Bicentenario, también, mediante la Huelga de Hambre de los presos de las cárceles del sur. De la “ausencia” de esos jóvenes presos, se pasó a un protagonismo como pocas veces había ocurrido en Chile. Algo cambió<a href="#_ftn2">[2]</a>. Se podría decir que la “memoria mapuche”, siguiendo el marco teórico de esta investigación, se incorporó a la retórica nacional. Incluso sería difícil sostener que se trata de una “Memoria Subalterna”</p>
<p>El proyecto de investigación, por su definición inicial que trata de sectores de carácter marginal, se ha visto incorporado a los debates más sensibles de la sociedad chilena, como son la reconstrucción del Valle Central y la inclusión o exclusión del mundo indígena. De manera trágica y maravillosa la investigación ha debido caminar por nuevos derroteros y por cierto cambiar sus prioridades.</p>
<p><strong>2. MEMORIA Y PATRIMONIO.</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>La temática teórica de “las Memorias Subalternas” cambió radicalmente y se ha transformado en el debate del “Patrimonio”. El olvido y las ausencias a las que estaban sometidas estas sociedades marginales, se ha transformado en un discurso acerca del pasado y su necesidad de preservarlo<a href="#_ftn3">[3]</a></p>
<p>Patrimonio puede ser definido como la “memoria colectiva institucionalizada”. Es un concepto altamente complejo y discutible. Por cierto que hay tantos procesos de patrimonialización como memorias existen. Más aún, como intereses existen. Así como desde una “memoria nacional patriótica” se deben patrimonializar los campos de batalla, desde una Memoria “Hacendal Católica”, se lo debería hacer con las casas de las Haciendas y las Iglesias de pueblos y fundos. El control por el “Patrimonio” es semejante a lo que en la literatura especializada se conoce como la “batalla por la memoria”. <a href="#_ftn4">[4]</a> Desde Chesnaux en su idea de que “de la historia no podemos hacer tabla rasa”, hasta los debates actuales de la reconstrucción el asunto tiene que ver con las relaciones de poder.</p>
<p>Comprender el concepto de patrimonio en el marco de las retóricas del poder es quizá el sentido mas actual del proyecto de investigación que estamos desarrollando y quizá el asunto de mayor relevancia en este informe del segundo año.</p>
<p>El Informe del primer año de la investigación,  pareciera frente a este nuevo panorama histórico y teórico como “ingenuo”. Las memorias de los campesinos de Colchagua sobre las antiguas haciendas, que realizamos el primer año, solamente hacían mención de la nostalgia. Hoy existe allí un conflicto profundo, si esa nostalgia se transforma en Patrimonio y se reconstruye la vida material y también inmaterial, de acuerdo a las normas del pasado o si esa nostalgia es solamente una “emoción perdida”.</p>
<p><strong>PATRIMONIO Y PAISAJE.</strong></p>
<p>El Valle Central de Chile se destruyó y su  paisaje se ha hecho pedazos. No solo por el terremoto. Un desastre gigantesco venía  ocurriendo ya antes de producirse el sismo. Este vino a empujar y acelerar un proceso de destrucción de memorias, edificios, en fin, un orden determinado<a href="#_ftn5">[5]</a></p>
<p>El paisaje es “la naturaleza domesticada”, en un espacio creado, construido, organizado con alguna lógica mínima. Ese orden es el que nos hace encontrar bellas las cosas, bellos los campos y ciudades, vivir de una manera humana. Nadie puede vivir en un basural de manera muy estable y como ideal de vida. Hay quienes la  necesidad los lleva allí. Pero no es lo que quisiéramos que ocurriera. Y hoy por hoy el paisaje del Valle Central es mas un basural, un conjunto de casas destruidas, de adobes y tejas en el suelo, de tierras y escombros por todos lados, y de “soluciones habitacionales” que cuando las hay son de un precarismo espasmódico, para quienes viven allí en primer lugar y para quienes lo observan en segundo lugar. El ser humano habita en un determinado paisaje, en espacios comprensibles, y es allí donde realiza su sociabilidad. Comunidad, memoria y paisaje son diversos elementos de lo que llamamos cultura.<a href="#_ftn6">[6]</a></p>
<p><strong>LA DESTRUCCIÓN DEL PAISAJE.</strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;"> </span></p>
<p><strong> </strong><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-559" title="Cobquecura CIMG3362" src="http://www.identidades.cl/identidades11/wp-content/uploads/2011/04/Cobquecura-CIMG3362.jpg" alt="" width="449" height="335" /></strong><br />
El valle Central se organizó en torno a las haciendas y éstas con sus sistema de propiedad y dominación sobre inquilinos, peones, obligados, afuerinos, hombres y mujeres, determinó un paisaje. Allí existió un orden, aunque no nos guste su origen. La Reforma Agraria, que fue una verdadera revolución, rompió ese esquema de dominación ancestral del centro del país. Las haciendas se subdividieron, muchas de esas casonas fueron destruidas. Así son las revueltas de quienes por siglos han sido indignamente dominados. Lo que eran fundos se fueron con los años, cuarenta desde ese tiempo, transformando en poblaciones, poblados rurales, villorrios, espacios medio urbano medio rurales<a href="#_ftn7">[7]</a>. Muchos de esos llevan el nombre del antiguo fundo.  Estos se construyeron sin ninguna propuesta. Casas de mala calidad, poblaciones de casas pareadas en medio de la nada.</p>
<p>El estudio realizado por este Proyecto en la localidad de Palmilla, Colchagua, ha podido mostrar y comprender la relación entre “neolatifundismo y poblaciones para la mano de obra olvidada”. Se han construido casas de “internit”, que parecen de cartón piedra, una encima de la otra, en medio de un mar de parronales y alambres de púas. Lugares de depósito de la mano de obra temporal. Cada vez que se fumigan las viñas colchagüinas, los allí “depositados” se contaminan. Nacen niños deformes, los viejos sufren de erupciones cutáneas y la desesperanza, sobre todo, cunde entre los jóvenes. En la Plaza de Palmilla, que tiene un monumento dedicado a Salvador Allende,  el sábado después del almuerzo, en los  días de cosechas, una vez que han terminado las jornadas, se ve deambular decenas de muchachos y muchachas. Beben hasta quedar tirados. Habitar, paisaje y calidad de vida están íntimamente relacionados.<a href="#_ftn8">[8]</a></p>
<p>Los pueblos mas antiguos  ligados a la pequeña propiedad campesina, se salvaron un poco mas de esta destrucción. La Reforma Agraria les pasó por el lado. No los afectó tanto, como es evidente, comparado con las Haciendas. Zúñiga, San Pedro de Alcántara, Cobquecura y muchos otros se mantuvieron en su silencio, “ausencia” y aburrimiento ancestral. En algunos casos se hicieron poblaciones en sus alrededores que no afectaron la calle central, la típica Calle Larga de esos pueblos. Allí el terremoto fue implacable. Lo destruyó todo. Las casas viejas se cayeron, la Iglesia de la Plaza se vino abajo y solamente han resistido las casas de material ligero.</p>
<p>Los pueblos del Valle central se vinieron transformando en habitaciones de personas de edad. Las curvas de los censos lo muestran de manera implacable<a href="#_ftn9">[9]</a>. Normalmente el único empleador es el Municipio y la gente vive de los subsidios de vejez que una vez al mes llegan a pagar en unas camionetas. Algunos de ellos se animan en los veranos con el turismo pero el resto del año duermen la siesta del olvido. Ahí no hay organizaciones propiamente tales y a un año del terremoto nadie dice nada. El destino implacable se posó sobre estas calles cargadas de años.</p>
<p><strong>MEMORIAS DE LAS HACIENDAS Y MEMORIA DE LOS PUEBLOS</strong></p>
<p>En este aspecto de la investigación la comparación entre la “Memoria de los Pueblos” y la “Memoria de las Haciendas” es uno de los hallazgos más interesantes.</p>
<p>Son dos procesos paralelos. La Memoria de las haciendas venía desarrollándose con mayor fuerza antes del terremoto y como consecuencia de la destrucción de los pueblos del valle Central, comienza un movimiento de “<em>retóricización</em>” de los pueblos. Este es un fenómeno nuevo y creciente.</p>
<p>La cuestión de las “Memorias de las haciendas sin Haciendas” es un tema de alto interés antropológico en América Latina<a href="#_ftn10">[10]</a>. Son movimientos de “revival” que en algunos casos conducen a fuertes tendencias tradicionalistas <a href="#_ftn11">[11]</a> o en otros casos al “uso turístico” de las memorias.</p>
<p>Dos lógicas tanto en los usos de las memorias como en la patrimonialización de las mismas se pueden percibir en el Valle Central.</p>
<p><strong>PATRIMONIO Y NEOLATIFUNDISMO.</strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;"> </span></p>
<p>Denominamos “Neo latifundismo” al fenómeno económico, social y cultural que se está produciendo en algunos sectores del Valle Central como consecuencia de la construcción de una retórica acerca de la tradición que posee la producción fundamentalmente de vinos finos.</p>
<p>En Colchagua principalmente o casi únicamente, se inició hace años un proceso de “patrimonialización” del territorio. De la mano del empresario Carlos Cardoen se comenzó a reinventar el paisaje de “las haciendas sin haciendas”. Mucha teja, corredores, réplicas, algunas muy mentirosas, de lo que supuestamente había sido lo tradicional. Los viñateros se compraron esta idea y construyeron o repararon grandes casas hacendales para inventar su prosapia. Cada viñatero dice provenir de la nobleza de vaya a saber qué condado o marquesado. Marketing simplemente. Pero la gente va y se lo cree. Viajan a Colchagua, se suben al tren del vino, se les cuenta una historia local,  y la nostalgia de un tiempo que ni conocieron y del que no formaron parte probablemente, provoca emociones y agrado. Es muy notable la afluencia de extranjeros.</p>
<p>Hay un proceso de concentración de las tierras, sobre todo de los valles, de reconstitución de fundos sobre todo para la fabricación de vinos. Allí hay una propuesta objetiva y es la base de este fenómeno.  El vino de exportación por un lado conduce y conducirá a la concentración de la propiedad y por el otro lado requiere una  “retórica”, esto es, un relato de “tradicionalidad”, de “ancestralidad”<a href="#_ftn12">[12]</a>.</p>
<p>Como es bien sabido el concepto de “ancestral” es quizá también una de las construcciones retóricas de mayor importancia y combate en esto que se ha denominado, para ser breve, como “las batallas por la memoria”. ¿Qué es lo ancestral? Se trata siempre de algo que se quiere sacralizar.”La Memoria sagrada” y por lo tanto intocable. Nadie puede mancillar lo ancestral. Las Iglesias coloniales (aunque fuesen edificadas en el siglo diecinueve en su mayoría o directamente en el veinte), los patios ancestrales de las haciendas “donde transcurrió la vida nacional”, los “sitios sagrados” de carácter étnico, en fin, una reconstrucción cuasi religiosa de la memoria.  Tanto en el Valle Central con las haciendas, crecientemente en los pueblos que luchan por su patrimonialización como en los indígenas mapuches, la lucha por la ancestralidad es un asunto central. En el momento que triunfa la ancestralidad, tanto la sociedad como el Estado caen rendidos frente a lo sagrado. Surgen “políticas sociales”, que valen por sí mismas.</p>
<p>Colchagua es quizá el lugar mas adecuado para  estudiar este complejo proceso de patrimonialización en torno a la reconstrucción retórica del sistema de haciendas, de un pasado hermoso, nostálgico y sagrado. En estas áreas de valles dedicados a las viñas de exportación, el paisaje que se quiere construir tiene una lógica. Volverán a reconstruirse las grandes casonas, hoy medio californianas, con parques cuidados y por el otro lado los “dormideros” de la mano de obra abandonada, como fueron por siglos las casas y habitaciones de inquilinos y sobre todo afuerinos hoy llamados temporeros.</p>
<p><strong>PATRIMONIO Y CRIOLLISMO.</strong></p>
<p>Los pueblos, en cambio, como Cobquecura, se habían dado cuenta que eran uno de los pocos elementos paisajísticos que habían sobrevivido a la revuelta campesina. En esos pueblos las haciendas estaban lejanas y los campesinos convivían con la clase media comerciante. De manera tibia pero sostenida en esos pueblos se comenzó a sacarle partido a su patrimonio material <a href="#_ftn13">[13]</a>. El turismo en algunos casos lo hizo posible. Muchos de esos pueblos como Cobquecura fueron declarados patrimonio nacional y por tanto protegidos.</p>
<p>Acá aparece una mirada diferente de lo patrimonial hacendal. Se trataría de preservar algo que existió. Una suerte de idea museográfica, conservacionista. Así como las generaciones posteriores de chilenos tienen derecho a conocer lo que fueron los bosques de araucarias y alerces, también podrían conocer lo que fueron esos pueblos rurales del siglo diecinueve. El asunto es que esta política patrimonial solo establece el “congelamiento” de esas propiedades y no les otorga ningún beneficio y apoyo monetario. Consecuencia de ello es que estos pueblos, casas y edificios estaban en pésimo estado al llegar el terremoto y se vinieron abajo.<a href="#_ftn14">[14]</a></p>
<p>En este caso no se trata de la reinvención de las haciendas sino más bien del recuerdo de una cultura rural marcada por el criollismo. Un tanto plebeya, amiga de los pataches, de las empanadas y el <em>pipeño</em>, de mucha “chicha y chancho”. Es una herencia diferente de la hacendal, es la propia de los pueblos chicos, de las amistades, de una manera de vivir que se vio reflejada en el criollismo. Cobquecura es quizá el centro del criollismo chileno, no solo por que allí nació el padre de esta tendencia literaria, Mariano Latorre sino porque ha hecho de esas prácticas culinarias, de los mostos  de la costa, de sus pensiones en caserones de amplios jardines, un “relato”, una narrativa que convoca año a año a miles de turistas, gente popular, clasemediera, en fin, plebeya.<a href="#_ftn15">[15]</a></p>
<p>Neruda vino de Parral, Violeta Parra de San Carlos, Gabriela Mistral del Elqui, y así podemos seguir. Algo ocurrió en esos pueblos. Los que se fueron los recordaron y en ese recuerdo amable se fue creando buena parte de lo que es nuestra cultura, la de corte más democrático. En Cobquecura nadie se “viste” de descendencias de Presidentes Errázuriz o de noblezas como en Colchagua.  Allí hay recuerdos del poeta Fidel Sepúlveda que se sentaba a discutir tardes enteras bajo los adobes del  Restaurante Central con una copa de orujo en la mano y la boina sempiterna en la cabeza. Reinvención imaginada e interesada en un caso, en la Colchagua viñatera y neo hacendal, y restauración de un vivir, de un habitar que no se quiere dejar ir en el otro caso.</p>
<p>Esta investigación ha tenido una experiencia pocas veces posible, en el caso de Cobquecura. Allí el equipo se ha interiorizado en un año completo de residencia y trabajo con el pueblo. No muchas veces se logra<a href="#_ftn16">[16]</a> En cierto modo, el apoyo a los procesos de reconstrucción que ha involucrado al equipo, ha permitido una disolución de la siempre  evidente contradicción entre quien estudia una situación y quienes entregan información y dan las entrevistas. Hoy por hoy existe una gran ansiedad entre muchas personas del pueblo en producir un texto o libro con no solo la historia sino las experiencias del pueblo en el proceso de destrucción del terremoto y reconstrucción<a href="#_ftn17">[17]</a></p>
<p>La cuestión del criollismo se ha transformado, como puede observarse en este informe, en uno de los asuntos de mayor interés de la investigación. En el Taller de Investigación del proyecto hemos recuperado la lectura de Mariano Latorre, y numerosos criollistas de la zona central para lograr determinar cuáles eran las claves de su invención. La investigación utiliza estos materiales como datos y no se pronuncia sobre su valor literario (generalmente deplorable), o por su vigencia u olvido. La definición por tanto de criollismo que adoptamos señala que sería “la tendencia cultural de re valorización de lo rural que hicieron y hacen quienes han abandonado el mundo rural”. Es una mirada de nostalgia de quien se fue y que por cierto no volverá nunca mas de modo serio, salvo en las vacaciones. En esos breves momentos respirará los aires puros de la costa y se maravillará con esos caldos gruesos que despiertan los recuerdos de una infancia ya pasada. El criollismo por tanto lo vemos como poseedor de un poder simbólico importante y quizá el único discurso “plebeyo” rural, democrático, que rescata al mundo campesino propiamente tal,  frente a los discursos neo hacendales y neo latifundistas.</p>
<p><strong>PATRIMONIOS Y RECONSTRUCCIONES.</strong></p>
<p>¿Qué idea de reconstrucción ronda en el debate nacional? De los seminarios, publicaciones de periódicos, en fin, de lo que surge en el debate se impone el concepto patrimonialista neo hacendal. Sobre el resto del territorio destruido surge un discurso anodino “modernista en la medida de lo posible”. Se trata de abandonar el adobe, las tejas, en todo aquello que dice con la vida cotidiana de la población y construir casas modernas de material ligero. En aquellas áreas neo hacendales en cambio, se postula la mantención del adobe y la teja y el refuerzo de la patrimonialización de la memoria hacendal.<a href="#_ftn18">[18]</a></p>
<p>Por cierto que existe una distinción clara entre los procesos de reconstrucción de las áreas neo latifundiarias y de las de carácter campesino. En las primeras opera el mercado y en las segundas solamente existe la posibilidad de la ayuda estatal. <a href="#_ftn19">[19]</a></p>
<p>La comparación entre estas dos realidades, muchas veces vecinas y casi fundidas en un mismo territorio le han dado a la investigación un aliento nuevo.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">PESCA, PESCADORES Y AUSENCIA PATRIMONIAL</span></strong></p>
<p>La situación con las caletas pesqueras es lamentable desde el punto de vista analítico  asumido en este proyecto de Investigación. El Tsunami que azotó a las caletas del borde costero de la zona central las dejó en la destrucción física, cultural, comunitaria, más espantosa. No pareciera haber un principio de organización<a href="#_ftn20">[20]</a></p>
<p>Algunas conclusiones provisorias:</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;"> </span></strong></p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">a) Memorias Truncadas.</span></strong></p>
<p>El Tsunami, a diferencia incluso con el terremoto es de una violencia tal que ha provocado una profunda ruptura de las memorias de los pescadores. El trabajo de terreno se vio conducido a escuchar  los relatos acerca del momento en que la ola o las olas invadieron las caletas o en los casos que no llegó, arrasaron con la playa y los botes.</p>
<p>“Éramos felices”, es quizá lo que se repite mas asiduamente en las caletas destruidas. Las entrevistas, etnografías y relatos recogidos se centran en el día del maremoto, con un antes y un después inevitable. No solamente en aquellas como Perales en que el mar se llevó todo sino en aquellas en que solamente se llevó botes y lanchas y que las casas, por estar en lugares más protegidos solamente fueron afectadas por el terremoto de tierra.</p>
<p>Las memorias del antes del maremoto se esclerotizan y mitifican.</p>
<p>El temor e indefensión se transforma en el eje de los relatos.</p>
<p><strong>b)     <span style="text-decoration: underline;">Clientelismo.</span></strong></p>
<p>La ausencia de discurso integrador ha conducido a la práctica de políticas meramente asistenciales, tanto por autoridades, como por parte de los propios pescadores. Domina el discurso de la conmiseración.</p>
<p>Uno de los aspectos más difíciles del trabajo de terreno ha sido establecer el número de pescadores pre existentes, el número de embarcaciones y la situación actual. Dada la ayuda clientelar hoy día aparecen mas auto denominados pescadores que antes y muchas mas embarcaciones, de modo de ampliar la ayuda. Es un dato que requiere de un mayor análisis.</p>
<p>Las caletas de esta zona, y en general del país (salvo las históricas) no son muy antiguas. La especialización en la pesca artesanal, como única actividad,  no ha sido común en estas caletas<a href="#_ftn21">[21]</a> . dada la publicidad de la ayuda que habría a los pescadores, quienes ejercían actividades parciales y temporales en el mar, aparecieron especializándose.</p>
<p><strong>c)      <span style="text-decoration: underline;">Violencia interna</span></strong></p>
<p>Dos elementos sobresalen: por una parte la violencia interna en las comunidades destruidas y la lucha por el control del borde costero.</p>
<p>Las comunidades aparecen fuertemente quebradas e incluso estas rupturas se reproducen a nivel familiar. Numerosos casos de “violencia intrafamiliar” han sido detectados en los trabajos de terreno. No ha sido fácil su cuantificación a pesar de la acción de Carabineros que muchas veces es llamado a mediar en estas disputas<a href="#_ftn22">[22]</a>.</p>
<p>El quiebre de las comunidades es muy profundo. Los campamentos o llamados “aldeas” de emergencia, se dividieron y finalmente solamente acogen grupos familiares. La vida en ellos es muy difícil y genera conflictos de todo tipo. El Informe entrega muchos elementos de esta situación.</p>
<p>El control del “borde costero” es quizá el eje de conflictos entre los pescadores y con las autoridades. Los planes, poco conocidos de reconstrucción, tienden a sacar a las poblaciones de los sectores amagados por el maremoto. Los habitantes consideran que esos son los “espacios productivos” prioritarios. <a href="#_ftn23">[23]</a>. La “lucha” por el control de estas áreas “productivas” parece ser el asunto mas controvertido como se ve en el Informe adjunto.</p>
<p>La investigación deberá caminar en este tercer año por la descripción detallada de estas memorias truncadas, en una suerte de observación respetuosa de las tragedias que allí han ocurrido.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline;">LA CONSTRUCCIÓN DE LA PRESENCIA MAPUCHE</span></strong></p>
<p>Tres elementos han sido del interés de esta investigación en el ámbito mapuche durante el año que concluye<a href="#_ftn24">[24]</a>:</p>
<p><strong>LA HUELGA DE HAMBRE Y LA CONSTRUCCIÓN DE UNA RETÓRICA MAPUCHE MODERNA</strong></p>
<p>Por una parte el traspaso de las fronteras del silencio con ocasión de la Huelga de Hambre de los presos mapuches. Las Conmemoraciones del Bicentenario quedaron marcadas por estos hechos, que en buena medida fueron de mayor relevancia que los mismos festejos, en general desdibujados.<a href="#_ftn25">[25]</a></p>
<p>Se podría decir que en este período se constituyó una “retórica mapuche moderna”<a href="#_ftn26">[26]</a>. La causa mapuche se ha enseñoreado de los sectores de opinión “políticamente correctos”, ecologistas, personas de pensamiento democrático y sobre todo “moderno”. <a href="#_ftn27">[27</a></p>
<p>En síntesis, cambios en la conciencia étnica mapuche, legislación indígena específica (Convenio 169) y modernización de la vida de las comunidades, son  tres aspectos que deben ser analizados de manera conjunta de modo explicar la nueva ubicación del tema mapuche en la sociedad chilena.</p>
<p><strong>LA MODERNIZACIÓN DE LAS COMUNIDADES MAPUCHES.</strong></p>
<p>Por otra parte, el término de los Gobiernos de la coalición denominada Concertación de Partidos por la Democracia, 1990-2010, nos ha conducido a preguntarnos por lo ocurrido con las políticas sociales aplicadas en el ámbito mapuche. En un largo trabajo de campo en comunidades mapuches durante el invierno del 2010, se pudo percibir un amplio proceso de modernización, consistente en caminos, viviendas, luz eléctrica, agua potable, empastadas, ganadería, telefonía celular, en fin, veinte años de cambios estructurales que no han sido necesariamente analizados en estos debates. En el Informe preliminar adjunto damos cuenta parcialmente de estos hechos.</p>
<p>La relación entre la Huelga de hambre y su propuesta discursiva y jurídica,  y las modernizaciones a nivel de las comunidades es quizá la veta teórica analítica de mayor relevancia en esta investigación. Podríamos decir a modo de hipótesis que a mayor modernización de la sociedad mapuche es mayor su toma de conciencia y la expresión retórica de la misma.</p>
<p>Por otra parte no cabe duda que las movilizaciones mapuches, en el ámbito parcial de la recuperación de tierras, etc…condujo en el período a una mayor entrega de recursos por parte del Estado. Hay incluso una coincidencia de zonas de alta movilización con las mismas de alta inversión (en regadío por ejemplo en la Comuna de Ercila).</p>
<p>Esta sobre inversión (si se compara con la de áreas campesinas circundantes) tiene a lo menos dos aspectos: la conformación de un clientelismo, y un grado de integración sustantivo mayor con la sociedad chilena regional y nacional.<a href="#_ftn28">[28]</a></p>
<p>Lo que no cabe mucha discusión en el equipo de investigaciones Fondecyt es que las bases de datos ( e imágenes sobre las que se fundan las políticas sociales) están ampliamente cambiadas en el ámbito de las comunidades mapuches. La investigación teniendo un carácter cualitativo solamente puede percibir ciertos procesos, los que solamente podrían obtenerse mediante investigación estructural de base y representativa del conjunto de la sociedad mapuche rural.</p>
<p><strong>MEHUIN, MISSISIPI, Y LOS USOS DE LA ETNICIDAD.</strong></p>
<p>La tercera dimensión es el caso de la Caleta Mehuin. Durante el primer año estuvimos con una importante presencia en el lugar, hasta el terremoto. Allí, en esas Caletas, se produjeron  profundas divisiones internas producto de la acción de la empresa Celulosa Arauco. Los pescadores de los sindicatos de Mehuin negociaron con la empresa un conjunto de indemnizaciones en cambio los pescadores mapuches huilliches de la Caleta vecina de Missisipi no lo hicieron. Violentos enfrentamientos se produjeron entre ambos sectores separados nada más que por un brazo de río.<a href="#_ftn29">[29]</a></p>
<p>Independientemente de la consignación de los hechos que culminará en una Tesis de Grado ya muy adelantada, surge el tema de “los usos de la etnicidad”. Los pescadores huilliches, en la medida que poseen un discurso mágico religioso sobre el mar (“ancestral”), no cedieron frente a las presiones de la empresa. Analítica y teóricamente este es un ejemplo relevante acerca de la importancia y poder de los discursos sobre la etnicidad. En este caso este discurso sirvió de soporte, o está sirviendo, a una situación de resistencia.</p>
<p>El segundo tema que ha surgido en la investigación es “la vergüenza”. Quienes decidieron aceptar las indemnizaciones a cambio de dejar pasar el “ducto” se sienten profundamente avergonzados. La mayoría de ellos gastó el total de sus indemnizaciones y la mayoría en alcohol. El mote de “traidores” ya no provoca reacciones violentas sino de vergüenza. <a href="#_ftn30">[30]</a></p>
<p>En la medida que el conflicto mapuche se centró en la Huelga de Hambre, esto es, en sus dimensiones más político ideológicas, la cuestión de Mehuin y Misissipi quedó una vez mas en el silencio.</p>
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<hr size="1" />
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<p><a href="#_ftnref">[1]</a> <strong>Informe Fondecyt.  Segundo año. 2010. Conmemoraciones y Memorias subalternas</strong></p>
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<p><a href="#_ftnref">[2]</a> El slogan “Fuerza mapuche” se ha convertido en un ícono internacional como lo mostró en su espalda “Residente” el vocalista del mundialmente conocido grupo musical   Calle Trece en el festival de Viña del mar.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[3]</a> Un incipiente debate sobre este asunto fue surgiendo durante el año. Un Seminario masivo en el Senado nacional en el mes de Junio, donde fuimos invitados a presentar una ponencia, trató inicialmente el asunto. El Diario El Mercurio ha dedicado el suplemento Artes y Letras al tema con ocasión del aniversario del terremoto. El mercurio. Domingo 27 de febrero del 2011..</p>
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<p><a href="#_ftnref">[4]</a> Ver Bibliografía inicial del proyecto.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[5]</a> Ver nuestro artículo “Construcción y destrucción del paisaje del valle central de Chile” en el libro de Varios Autores: <span style="text-decoration: underline;">El terremoto social del Bicentenario</span>. Ediciones Lom. Junio 2010.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[6]</a> Tetsuro Watsuyi. <span style="text-decoration: underline;">Antropología del paisaje</span>. Ediciones Sigueme. Salamanca. 2006. Ver nuestro artículo: “A propósito del terremoto y la reconstrucción en Cobquecura”, en: <span style="text-decoration: underline;">The Clinic</span>. 18 de septiembre del 2010. Año 11, Número 332. Páginas 50 a 54.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[7]</a> Ver la Tesis de Grado de Nicolás Silva Valenzuela: “De la hacienda al poblado rural”. (2010. Escuela de Antropología de la Universidad de Chile), realizada en el marco del proyecto Fondecyt, Identidad e identidades en Chile.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[8]</a> El Tercer año del Proyecto Fondecyt llevaremos a cabo el Taller Colchagua con el objeto de sistematizar la gran cantidad de materiales que tenemos sobre este sector. Se han realizado 30 historias de vida en cinco de las haciendas de Palmilla, recopilado los planos antiguos de esas haciendas, los planos de expropiación, subdivisión, se han hecho etnografías,  etc…Se han realizado dos “Debates Grupales”, filmados, en Palmilla y El Huique, los dos centros mas importantes del sector. Todo este material deberá ser sistematizado.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[9]</a> Hemos revisado los censos de Población y construido pirámides de edad, que muestran claramente estas afirmaciones.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[10]</a> Ver los trabajos del antropólogo Ruben Olivem sobre el tradicionalismo gaucho en el Sur de Brasil, los del historiador Andrés Guerrero sobre los rituales hacendales en las hoy destruidas haciendas de Cayambe en el Ecuador, etc</p>
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<p><a href="#_ftnref">[11]</a> Nuestra tesis acerca de la “ecuestrización” de las culturas del Valle central va en este sentido. El uso del caballo, la abundancia de rodeos, carreras criollas  y valor de prestigio de las cabalgaduras es un fenómeno de importancia e interés cultural.  Ver: L<span style="text-decoration: underline;">a Comunidad Fragmentada</span>. Editorial Catalonia. Diciembre del 2009.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[12]</a>. Ver en la Bibliografía los trabajos de Eric Hobswaun sobre el concepto de tradición.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[13]</a> El desarrollo amplio de la historia de Cobquecura y las hipótesis sobre el criollismo están en el Video Patrimonio y Memoria en Cobquecura que acompaña esta entrega.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[14]</a> Ver Video que acompaña esta entrega donde se detalla visualmente esa hipótesis.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[15]</a> Durante el año 2011 el Proyecto está apoyando cuatro tesis de grado en Cobquecura, una sobre la transformación del pueblo desde un espacio de comercio para los campesinos productores a un espacio de turismo (Yuri Daber); la segunda trata de estudiar “la anatomía patrimonial” de Cobquecura, esto es, los elementos materiales e inmateriales que constituyen su patrimonialidad, (Carol Valdivia); una tercera tesis estudia el poder local, y concretamente el Municipio en la hipótesis de que estos nuevos poderes locales institucionalizados han cooptado las antiguas formas de dominación, tanto de las haciendas sobre los campesinos como de los pueblos y su pequeña burguesía rural sobre los productores rurales circundantes, (Patricia Astudillo); finalmente una cuarta tesis estudia el patrimonio culinario de Cobquecura (Antonia Mardones). Estas tesis deberán estar terminadas en el tercer año.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[16]</a> Ha sido también el caso del Huique en que la relación con las personas es magnífica. Por ejemplo, los cantores viejos nos han solictado grabar las canciones antiguas para que “no se olviden”. El día que dimos el documental El Huique en la sala de los bomberos de la ex hacienda estaba la gran mayoría de la población y las conversaciones, cantos y comentarios duraron hasta altas horas de la madrugada en un diálogo de mucha confianza entre equipo de investigación y la población que allí vive. En el caso de palmilla a pesar de estar residiendo un año completo, eso no se logró, quizá fundamentalmente por el carácter fragmentado de esa comunidad. En este caso además, las autoridades locales municipales vieron en la investigación una amenaza a sus sistemas de clientelismo. Es del mayor interés anotar en este pie de página (para mostrar la complejidad del fenómeno) que este municipio marcado por el autoritarismo y clientelismo rural mas tradicional está en manos del partido por la democracia (PPD) y no de la derecha política. El Alcalde es hijo de un ex inquilino del Huique.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[17]</a> En el marco del Proyecto Fondecyt se realizó un pequeño programa, financiado con fondos de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (Núcleos Temáticos de Investigación) consistentes en trabajar con estudiantes del Liceo de Cobquecura en la realización de documentales audiovisuales. Los estudiantes fueron capacitados tanto en la elaboración de los guiones, filmación y registro, y edición. Los tres videos fueron terminados y presentados en la inauguración del Salón Municipal, una de los pocos edificios reconstruidos después del terremoto ante numeroso público. Los videos acompañan este informe.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[18]</a> ¿Qué opinan, piensan o señalan quienes toman decisiones? Tenemos la impresión que nada o casi nada. Más aún, tenemos en el proyecto casi la absoluta convicción que es éste el asunto principal a un año del terremoto. La Ministra Matte en sus primeras declaraciones criticó las construcciones de adobe, señalando su inconveniencia. Ha sido así siempre después de los terremotos. Se publicitaron y publicitan casas prefabricadas provenientes de los más variados países extranjeros. Hemos visto tanto en Colchagua, menos, como en Cobquecura, mas, unas casas con “Bow Windows”, “cocina americana” y habitaciones de tres por tres metros. No se han construido muchas, más bien muy pocas. Las mediaguas son lo que abunda. Si esta propuesta de reconstrucción refleja alguna idea, esta es muy mala, muy lamentable. Obedece a un imaginario de una supuesta modernidad sin relación con la más mínima realidad de esos espacios rurales.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[19]</a> En los pueblos colchaguinos ligados a los circuitos vitivinícolas, las empresas mas importantes del país,  Barrick de Pascua Lama, en Vichuquén, Fundación Cardoen en Lolol,  por ejemplo,  comienzan a reconstruir las reinvenciones hacendales de que hemos hablado. Hay contactos, hay prestigio, hay dinero. En Cobquecura el Comité de Reconstrucción de la Zona Patrimonial formado por un grupo valiente de mujeres lleva un año peleando con el SERVIU y autoridades para obtener los subsidios que les permitan reconstruir sus casas.  En enero el llamado a concurso a las empresas para que se encargaran de reconstruir las casas fue declarado desierto. Nadie se quiso presentar. Es el claro oscuro de la reconstrucción. Acá en estas zonas criollas, plebeyas, no hay ni contactos, ni dinero, ni prestigio.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[20]</a> El proyecto ante los hechos del terremoto y maremoto cambió (ver Informe del primer año aprobado) el eje de los estudios sobre el campesinado desde las Caletas de Mehuin y Missisipi en la novena y décima región a las caletas afectadas de la octava. Nos pareció por un lado un aporte imprescindible y por el otro una oportunidad científica única. La investigación de Mehuin ha continuado a cargo de María de los Angeles Alliende y la trataremos en el apartado indígena mapuche. En el estudio de las Caletas afectadas por el maremoto se constituyó un equipo formado por el co investigador Guillermo Brinck, Joan Sotomayor, Diego Planells, y un grupo de estudiantes en práctica. .Se realizaron trabajos de campo del equipo y del investigador responsable en Caleta Perales principalmente, que fue arrasada absolutamente por el Tsunami. Como comparación se estudiaron cinco caletas  vecinas. Ver. Informe de Pesca en esta entrega.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[21]</a> Este es un tema histórico muy importante y muchas veces tratado equivocadamente. En nuestro estudio sobre Tongoy, Proyecto Fondecyt Identidad e identidades, observamos que la especialización pesquera también era muy tardía, década del sesenta. Las actividades campesinas, ganaderas caprinas, en fin, de diverso tipo se combinaban con tareas de recolección de mariscos en los veranos donde hay mercado turístico y de pesca casi siempre de orilla. Los primeros botes a motor llegaron con INDAP en el Gobierno de Frei Montalba. Con ocasión del aumento del consumo de pescado y mariscos (dado los tratamientos de frío) a partir de los setenta, la población de pescadores aumentó y se especializó. La entrega de certificados (“carnet de pescador”) ha venido a “ordenar” a un sector que históricamente era multifuncional. Las excepciones fueron las caletas antiguamente especializadas y cercanas a ciudades donde había un mercado de todo el año, Valparaíso, Coquimbo, San Antonio, etc… por ejemplo.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[22]</a> En el primer terreno realizado en Perales fuimos testigos presénciales de un caso de violencia declarada entre una pareja joven de pescadores y la intervención de Carabineros quien se llevó a la mujer para impedir que el hombre la continuara golpeando delante de sus hijos y familia, que observaba atónita.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[23]</a> En Perales un plan no conocido de la Universidad del Bio Bio señalaría que el pueblo debería ser trasladado a las colinas, dejando todo el borde donde estaba emplazado, vacío. La ola de rumores es tan grande como la del maremoto. En las colinas hay propietarios y no existen lugares libres donde instalar las nuevas poblaciones. Muchos temen, con o sin fundamento, que una vez sacados los pescadores de esos lugares, se instalarán allí comerciantes y empresas venidas de fuera a aprovechar la playa para edificaciones, casas de veraneo y negocios, que antes tenían ellos.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[24]</a> El Informe sobre Los mapuches y el Bicentenario entrega in extenso elementos sobre este asunto. Ver adjunto.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[25]</a> No es tema de esta investigación lo ocurrido con los mineros del Norte y su afamado rescate. Poca duda cabe que esa situación puede enmarcarse en el contexto de “ausencias y presencias” que da el marco analítico de este proyecto de investigación.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[26]</a> El caso emblemático de la vocera de la huelga de hambre, Natividad Llanquileo es la expresión de lo que acá señalamos. Apareció ante los medios de comunicación como una contra imagen del estereotipo de mujer mapuche: joven, inteligente, vestida juvenilmente, con enorme desplante ante las cámaras, y una imagen fotogénica, combinación de lo étnico con lo moderno occidental.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[27]</a> Las consecuencias han sido increíbles en materia de “políticas públicas”, obligando al gobierno y a sus personeros de primera línea dedicar mucho tiempo y presencia en reuniones y negociaciones. Los resultados del “juicio de cañete” en que el Gobierno se desistió de la acusación de “terrorismo” y la puesta en libertad de la mayoría de los acusados que llevaban dos años de cárcel, es un ejemplo de la eficacia de la retórica. Ver: <a href="http://www.centrodedocumentacion.wordpress.cl/">www.centrodedocumentacion.wordpress.cl</a></p>
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<p><a href="#_ftnref">[28]</a> El análisis del voto mapuche es altamente complejo y muestra que los clientelismos muchas veces son cruzados; ver algunos análisis en la página web ya citada del Cederp.</p>
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<p><a href="#_ftnref">[29]</a> El centro de Documentación étnico, rural y pesquero, CEDERP, que es parte de este Proyecto y que funciona en la localidad de Puerto Saavedra, dio cuenta de estos hechos, ha subido videos con estos conflictos y realizado análisis de la situación. Ver <a href="http://www.centrodedocumentacion.wordpress.com/">www.centrodedocumentacion.wordpress.com</a></p>
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<p><a href="#_ftnref">[30]</a> En el tercer año junto con la tesis de Grado ya señalada de María de los Angeles deberemos hacer un esfuerzo de re escribir esta historia que sin duda es un caso de una fuerza etnográfica y literaria contundente.</p>
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